Apuntes para todos los estudiantes y cursos

Grupos catalanes pertenecientes al teatro de 1975

TEATRO EN LA PRIMERA DÉCADA DE POSGUERRA:


La Guerra Civil dejó un panorama desolador y precario. Valle-Inclán y García Lorca, las dos figuras más importantes de las primeras décadas del siglo, habían muerto en 1936. Tan solo tres dramaturgos de generaciones anteriores siguieron componiendo tras la guerra: Benavente, Jardiel Poncela y José María Pemán. Además, muchos teatros quedaron destrozados tras el conflicto, y la censura social y eclesiástica afectó a las artes escénicas. Ante este panorama, triunfó el teatro convencional, carente de riesgo y pensado para el entretenimiento de la burguésía. Se trataba de un teatro conservador que prolongaba las técnicas de la alta comedia benaventina y el drama decimonónico y que llevaba a escena los dilemas morales de la vida cotidiana burguesa. Además, transmitía los ideales del régimen (tradiciones, ensalzamiento de la familia, religión, patria). Se centraba en diálogos ingeniosos que eran cuidadosamente elaborados.

DRAMATURGOS DESTACADOS:

José María Pemán: defensor de la buena Iglesia antigua y el buen rey antiguo. Estrenó con éxito el teatro histórico en verso con “El divino impaciente” o “La hidalga limosnera”.
Desarrolló el teatro intrascendente. De tono similar son las comedias monárquicas de Juan Ignacio Luca de Tena, cuyo mayor éxito fue “¿Dónde vas, Alfonso XII?” (1957)
Joaquín Calvo Sotelo: cultivó la sátira de costumbres, la alta comedia de tono intrascendente y el drama moral con el que alcanzó el mayor éxito. Destaca “La muralla” (1954)
, con implicaciones políticas. Algunos jóvenes escritores intentaron renovar el panorama teatral mediante el uso inteligente y moderno del humor. Destacaron: Enrique Jardiel Poncela: su humor se basa en lo inverosímil y disparatado, en la creación de situaciones insólitas y sorprendentes, el juego verbal y la distorsión de lo cotidiano, lo que acerca a su teatro a los ABSURDO.
“Cuatro corazones con freno y marcha atrás” es una de sus obras más innovadoras; “Eloisa está debajo de un almendro” mezcla lo detectivesco con la locura y el amor. Con Los ladrones somos gente honrada” o “Los habitantes de la casa deshabitada” intentó renovar el teatro popular. Miguel Mihura: escribíó “Tres sombreros de copa” en 1932, pero nadie quiso publicarla y se estrenó 20 años más tarde, cuando obtuvo gran éxito de público y crítica. Posee un estilo ágil, desenfadado y absurdo también. Desenmascara la hipocresía de la sociedad mediante un uso inteligente de la ironía, los equívocos y la exageración. Destaca actualmente “Un señor de Murcia”.
José López Rubio: se dedicó a la comedia de conflicto amoroso, empleando magníficos diálogos. Destaca “La venda en los ojos” (1954).
Alejandro Casona: participó en la reforma educativa dirigiendo el Teatro del Pueblo en las Misiones Pedagógicas. A finales de los años 20 escribíó sus primeras obras teatro: “Otra vez el diablo” y “La sirena varada”.
Se basa en un teatro lírico de contenido humano, sin descartar el humor e ironía. Su siguiente obra fue Nuestra Natacha, comedia que aborda asuntos como la educación en libertad y tolerante, la reforma universitaria, la pésima situación en los reformatorios en menores… En los años 40 y 50 estrena su obra más importante, “La dama del Alba”, que representa una original personificación de la muerte. AUTORES DE LA GENERACIÓN DEL 27: entre la vanguardia y el compromiso político. Aunque solo García Lorca cuenta con una extensa obra dramática, podemos destacar a otros autores de la Generación del 27 que también fueros atraídos por el teatro. Estos son: Rafael Alberti (“El hombre deshabitado”)
, Miguel Hernández (“Quien te ha visto y quien te ve y sombra de lo que eras”)
, y Pedro Salinas (“Los santos”)
. Max Aub culminó su producción en el exilio con la tragedia “San Juan” y “El rapto de Europa”.

EL TEATRO DE LOS AÑOS 50

En 1949 se estrena “Historia de una escalera”, de Antonio Buero Vallejo. Esta obra presentaba novedades tanto técnicas como temáticas y cuenta la vida de tres generaciones de vecinos de una misma escalera, que no pueden abandonar ya que sus situaciones económicas y sociales son pésimas. Era la primera vez que se mostraban los problemas de la clase trabajadora. A partir de esta obra se ven claramente las carácterísticas del teatro de Buero: lenguaje simbólico para denunciar la situación social del momento, ambientación sórdida y uso del teatro histórico para analizar la época contemporánea. “Hoy es fiesta” o “El tragaluz” siguen el camino de su primer estreno. Dentro del teatro histórico, mostrando la situación de España de su tiempo a través de personajes españoles, destaca: sobre Esquilache, “Un soñador para un pueblo”;
Sobre Velázquez, “Las meninas»;
y sobre Goya, “El sueño de la razón”.
El teatro de Alfonso Sastre no fue menos importante. En 1953 se estrena Escuadra hacia la muerte, año después estrena La mordaza (tragedia sobre el papel de un padre tirano). En 1984 estrena una de sus mejores “tragedias complejas”: La taberna fantástica. Sus tragedias se caracterizan por la combinación de lo épico y lo grotesco, mezcla de registros y la creación de héroes ridículos. Otros autores importantes del Realismo social son: Lauro Olmo, José María Rodríguez Méndez y Alfonso Paso. Buena parte de las obras de estos fue inédita en su tiempo o se publicó en el extranjero.

NUEVA VANGUARDIA DE LOS AÑOS 60:

La censura comenzó a relajarse en la década de los 60, lo que permitíó la aparición de un teatro vanguardista: Francisco Nieva: escribíó y dirigíó teatro, y el diseño de la escenografía y vestuario. El lenguaje de sus piezas tiene influencias del Surrealismo, del teatro Barroco, del esperpento, del postismo y de la vanguardia francesa. Él mismo ha clasificado su obra en: teatro furioso (“Pelo de tormento”)
Y teatro de farsa y calamidad (“El baile de los ardientes”)
. Fernando Arrabal: fundó el grupo Pánico en París, con el que revoluciónó la escena francesa. En su teatro pánico busca que se unan en una la crueldad de teatro de Artaud, el humor del teatro más popular y el absurdo de origen surrealista. Algunas de sus obras son: “Pic-Nic» (1952)
, “Frando y Lis” y “El cementerio de automóviles”, ambientada en un cementerio de coches, la cual presenta la vida de unos seres condenados a una difícil convivencia ya que solo se preocupan por las cuestiones más primarias, mientras intentan sobrevivir a la represión sometida por los policías. Otros autores importantes fueron: José Ruibal, José Martín Recuerda y Luis Riaza.

TEATRO INDEPENDIENTE DE LOS AÑOS 70: algunas compañías teatrales:

En los últimos años de la dictadura surgieron algunas compañías teatrales que cambiaron el mundo teatral de nuestro país: “Los Goliardos” (1964), “La cuadra de Sevilla”, “Els Comediants», “El grupo Tábano”, “Els Joglars y Dagoll Dagom» (1972).

CONCLUSIÓN:

Tras la muerte de Franco cambia el panorama social y cultural en España. Desaparece la censura, se incrementan los premios literarios, se incrementan los festivales de teatro, aumentan las subvenciones a los espectáculos teatrales, etc. A partir de 1975 se estrenan obras claves que ofrecieron una nueva versión teatral: Tragicomedia del serenísimo príncipe don Carlos de Carlos Muñiz, Yo me bajo en la próxima, ¿y usted? De Adolfo Marsillach y Las bicicletas son para el verano de Fernando Fernán Gómez. Estas obras se consideraron necesarias para el proceso de normalización democrática, y han quedado como testimonios fundamentales en la memoria de varias generaciones de espectadores. Sin embargo, no proliferan obras de valía y algunos autores. En general, se huye del experimentalismo y se vuelve a la tradición teatral. En los años 80 y 90 conviven espectáculos de grupos y autores independientes, y los nuevos autores dramáticos.

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