Apuntes para todos los estudiantes y cursos

Periodización de la guerra

Israel vs Palestina:


El conflicto palestino
Israelí ha convertido al Próximo Oriente uno de los principales focos de tensión e inestabilidad internacional del mundo actual. Para comprender este conflicto hay que remontarse a la época colonial. Tras la Primera Guerra Mundial, territorios árabes del Próximo Oriente anteriormente dependientes del Imperio otomano cayeron bajo la influencia de las grandes potencias imperialistas de la época.Francia y el Reino Unido, se repartieron la zona, de forma que Palestina e Irak fueron controlados por los británicos, mientras Francia se apoderaba de Siria y Líbano. El sistema empleado en esta tardía expansión colonial fue el de los denominado «mandatos», fórmula según la cual estos territorios eran administrados por británicos y franceses en nombre de la Sociedad de Naciones de forma provisional y sólo hasta que estuvieran preparados para ser independientes. Durante la Gran Guerra los británicos habían realizado promesas contradictorias sobre el futuro de la regíón, con el objetivo de conseguir adhesiones para acabar con la presencia turca en el Próximo Oriente. Por un lado, el Reino Unido dijo apoyar la creación de un gran reino árabe, que habría de estar gobernado por el jerife de la Meca, Husein, de la dinastía hachemí. Por otro, y en abierta contradicción con el compromiso anterior, apoyó la creación de un hogar nacional para el pueblo judío en Palestina, en la conocida Declaración Balfour. La actitud británica empezaba, pues, a generar las condiciones adecuadas para que el territorio de su «mandato» palestino se convirtiera en escenario de conflicto entre dos proyectos nacionales opuestos: el sionista y el árabeEl sionismo había surgido a finales del Siglo XIX, en el contexto de expansión de los movimientos nacionalistas europeos. Reclamaba la creación de un Estado para los judíos dispersos por todo el mundo. Eligió Palestina, tierra donde surgíó el judaísmo, como el lugar adecuado para crear ese «hogar nacional judío». Aprovechó la época del mandato británico (1920-1948) para impulsar la emigración judía a Palestina, comprar tierras y organizar a la comunidad judía social e institucionalmenteEl sionismo fue, por tanto, un nacionalismo extraordinariamente singular puesto que planteó la construcción de su Estado en un territorio en el que no residía la comunidad judía. Muy al contrario en ese territorio, en Palestina, estaba asentada y era ampliamente mayoritaria la población árabe.La tensión y la violencia entre árabes y judíos en Palestina fue en aumento desde los años treinta. Los proyectos nacionales de ambas comunidades eran inconciliables. Tras la Segunda Guerra Mundial, en un ambiente de conmoción por el Holocausto, las Naciones Unidas propusieron la partición de Palestina y la creación de dos Estados, uno árabe palestino y otro judío. Los países árabes rechazaron rotundamente el proyecto, pero la comunidad judía proclamó el Estado de Israel.
Fue así como estalló la primera guerra árabe-Israelí. Se saldó con una victoria del nuevo Estado judío, que amplió su territorio más allá de lo previsto en el plan de partición de la ONU. Como consecuencia de esta guerra se frustra el proyecto de Estado palestino, cuyos posibles territorios quedaron bajo control Israelí, jordano o egipcio.El conflicto bélico de 1948 no fue más que el inicio de un estado de guerra casi permanente que, bajo diversas formas, se ha prolongado hasta la actualidad. En 1956 estalló la guerra del canal de Suez. En 1967, la denominada Guerra de los Seis Días concluida con una estrepitosa derrota de los países árabes la ocupación por parte de Israel de todos los territorios de Palestina, además de los Altos del Golán sirios y de la península del Sinaí. En 1973 se produjo la denominada Guerra del Yom Kippur, acabada en tablas. La imposibilidad de una victoria militar condujo a Egipto, la principal potencia árabe, a ensayar el camino de la negociación con Israel, en tiempos de Anuar el Sadat. Las negociaciones entre ambos países se concretaron en los acuerdos de Camp David en 1978 y en el tratado de paz entre Israel y Egipto en 1979.En 1964 se fundó la Organización para la Liberación de Palestina. Durante los años setenta y ochenta la OLP combinó las acciones violentas y atentados terroristas con la vía diplomática en las instancias internacionales para ser reconocida como represente legítima del pueblo palestino. A fines de los ochenta impulso una nueva estrategia, la intifada (guerra de las piedras) o levantamiento popular de los territorios ocupados de Cisjordania y Gaza. Esta revuelta mostró al mundo entero la opresión que sufría el pueblo palestino y generó una corriente internacional en su apoyo.El conflicto árabe-Israelí tuvo también una dimensión internacional en el marco de la Guerra Fría. Israel era -y continúa siendo- el gran aliado de los Estados Unidos en la regíón. Los países árabes socialistas contaron con el apoyo del bloque soviético. Los Estados Unidos decidieron entonces diseñar un nuevo orden que diera estabilidad a una regíón de importancia para sus intereses económicos y geoestratégicos. Suplantando a la ONU, forzaron la negociación entre palestinos e Israelíes. Los resultados fueron el Acuerdo Oslo I, en Septiembre de 1993. El acuerdo establecía un periodo transitorio de cinco años para desarrollar la autonomía palestina en Cisjordania y Gaza, y para negociar los grandes problemas pendientes -refugiados, Jerusalén, estatuto definitivo de esa autonomía palestina, asentamientos judíos en los territorios ocupados-. La falta de definición de este acuerdo, al postergar para una etapa posterior las cuestiones esenciales, el no reconocimiento de los derechos nacionales palestinos y la negativa Israelí a retirarse plenamente de los territorios ocupados iban a lastrar de forma determinante la andadura del proceso de paz. Éste se estancó a partir de 1996, sin que en la actualidad podamos observar una solución definitiva al proceso de paz.


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