Apuntes para todos los estudiantes y cursos

Inicio de vacaciones pagadas en España

Pero esta política de reformas pronto se va a ganar la oposición de parte de la sociedad española. Por la derecha pronto contará con el rechazo de amplios sectores de la jerarquía eclesiástica, las élites económicas (grandes propietarios, patronal…) y parte del ejército. Por la izquierda, la lentitud de las reformas emprendidas por el gobierno de Azaña, provocó el desencanto y la impaciencia de las clases trabajadoras. Dentro de la CNT, que era el sindicato mayoritario en muchos sectores, se produjo una radicalización de sus posturas lo que favorecíó un aumento de la conflictividad laboral y de las huelgas así como de las insurrecciones en el campo. Una de estas insurrecciones provocará la crisis y caída del gobierno social-azañista.
El Bienio Conservador (nov.1933-febr.1936).  Las elecciones se celebraron el 18 de Noviembre de 1933. La victoria fue para los partidos de centro y derecha, aglutinados en torno al Partido Radical de Lerroux y la CEDA de Gil Robles, con programas basados en la revisión de la Constitución y de la legislación reformadora.
El nuevo gobierno presidido por Lerroux inició su mandato paralizando buena parte del proyecto
reformista del bienio anterior, inaugurando así dos años de gobierno conservador: El gobierno concedíó presupuesto civil para el culto y el clero católicos. Las órdenes religiosas regresaron a la enseñanza y recuperaron sus bienes confiscados tras la derogación de la Ley de Congregaciones.  Se revisó la reforma agraria y se devolvieron las tierras expropiadas a la nobleza y se anularon las cesiones de tierras a los campesinos que no las habían cultivado bien. Un decreto de libertad de contratación supuso el descenso de los salarios pagados a los jornaleros. En cuanto al ejército, aunque la reforma de Azaña siguió vigente, la cercanía de la oficialidad al
gobierno facilitó la amnistía para Sanjurjo y los sublevados de 1932.
 En materia educativa se respetaron los cambios del periodo anterior pero se redujo el presupuesto. La derecha española aplicó con rigor su modelo centralista y unitario, paralizó los proyectos estatutarios vasco, gallego, andaluz y se enfrentó con la Generalitat Catalana por la Ley de
Cultivos. la entrada de la derecha en el gobierno se contemplaron desde la izquierda como el fin de la República y el inicio de un camino hacia una dictadura fascista al estilo italiano y portugués. Esto llevará a la convocatoria de huelgas y manifestaciones en las principales ciudades.
Cuando varios ministros de la CEDA entraron en el gabinete de gobierno, la izquierda socialista, junto con anarquistas y comunistas declararon una guerra abierta contra el nuevo gobierno, que se materializó en la proliferación de huelgas y conflictos. Convocaron una huelga general en España el 5 de Octubre de 1934, de seguimiento irregular reprimida militarmente por el gobierno al declarar el estado de guerra.
El Frente Popular (Febrero-Julio 1936). Para estas elecciones los partidos de izquierda (republicanos, socialistas y comunistas) se agruparon
en una coalición electoral denominada Frente Popular. La CNT, a pesar de que no firmó el pacto, recomendó a sus afiliados votar a la coalición. El programa común defendía la amnistía para los encarcelados y represaliados de la revolución de Octubre de 1934.
El Frente Popular ganó las elecciones con el 48% de lo votos y Alcalá Zamora fue sustituido en la presidencia de la República por Manuel Azaña el 10 de Mayo. El nuevo gobierno frentepopulista, con Casares Quiroga como jefe de gobierno, estuvo formado solamente por republicanos, pero con el respaldo parlamentario socialista. El nuevo gobierno aplicó el programa electoral: por la ley de amnistía de 21 de Febrero se excarceló a más de 30.000 presos políticos Esperanzados por las nuevas perspectivas de cambio, los partidos de izquierda, los sindicatos, el socialismo más radical y los anarquistas se lanzaron a una movilización popular:
Huelgas pidiendo mejoras laborales, ocupación de tierras en Andalucía y Extremadura adelantándose a la legislación. La nueva situación fue recibida por las derechas con absoluto rechazo: muchos empresarios cerraron
fábricas y expatriaron capitales; la Iglesia volvíó a lanzar campañas contra la República. Al frente del alzamiento y de su organización se puso el General Mola y contó con el apoyo civil de los partidos de derecha: la CEDA, monárquicos, milicias carlistas y falangistas así como también se mantuvieron contactos con la Italia fascista y la Alemania nazi.
El 14 de Julio moría asesinado José Calvo Sotelo, líder político de la derecha monárquica. Este asesinato fue una represalia por la muerte del teniente Castillo (un guardia de Asalto e instructor de las milicias socialistas) y fue el detonante que aceleró los preparativos para la insurrección militar. El levantamiento se inició en Marruecos la tarde del 17 de Julio de 1936, y al día siguiente, 18 de Julio, se extendíó a toda la península. El fracaso del Golpe de Estado, que no logró triunfar en las principales ciudades españolas trajo una Guerra Civil de tres años, la victoria de los rebeldes y su prolongación en la dictadura franquista hasta 1975.

No se permite realizar comentarios.