Apuntes para todos los estudiantes y cursos

12.1. El reinado de Isabel II. La oposición al liberalismo: Carlismo y Guerra Civil. La cuestión foral.

En los últimos años de la vida de Fernando VII, en Octubre 1830, nacíó Isabel de

Borbón.
Finalmente el rey había conseguido tener Descendencia con su cuarta esposa, María Cristina de Borbón.
Unos meses Antes del parto, en previsión de que el recién nacido no fuera varón, el rey Aprobó la Pragmática Sanción por la que se abolía la Ley Sálica de 1713 que excluía del trono a las mujeres.
Carlos Mª Isidro, hermano del Rey y hasta ese momento su sucesor, vio cerrado su camino al trono.

Carlos no aceptó los derechos de su sobrina al trono.

Primera guerra carlista (1833-1839)


Inmediatamente después de conocerse la muerte de Fernando VII, en Septiembre de

1833, se iniciaron levantamientos armados a favor del Pretendiente Carlos.
Comenzaba una larga Guerra Civil que iba a durar Seis años.

El conflicto sucesorio escondía un enfrentamiento que dividíó Política y socialmente al país. En el bando isabelino se agruparon las Altas jerarquías del ejército, la Iglesia y el estado, y a ellos se unieron los liberales, que vieron en la defensa de los derechos dinásticos de la Niña Isabel la posibilidad del triunfo de sus ideales. En el bando carlista se Agruparon todos los que se opónían a la revolución liberal:
Pequeños nobles Rurales, parte del bajo clero y muchos campesinos de determinadas zonas del País, muy influenciados por los sermones de sus párrocos y para los que el liberalismo Venía a suponer simplemente un aumento de impuestos… Todos estos grupos Identificaron sus intereses con la defensa de los derechos al trono de Carlos y Los ideales que el pretendiente defendía, el absolutismo y el inmovilismo Absoluto.

Ya durante el reinado de Fernando VII, en torno a Carlos Se había agrupado los denominados «apostólicos», núcleo del Absolutismo más intransigente. El carlismo, como pronto se empezó a llamar al Movimiento que apoyaba los derechos de Carlos de Borbón, tuvo fuerte influencia En Navarra, País Vasco, zona al norte del Ebro, y el Maestrazgo, en Las provincias de Castellón y Teruel.
Esta distribución geográfica  debe de contemplarse en el contexto de un conflicto Campo-ciudad.
En la zona

vasco-Navarra, Bilbao, Pamplona o San Sebastián fueron liberales A lo largo de todo el conflicto… El programa ideológico-político del carlismo Se podía sintetizar en el lema “Dios,

Patria, Fueros, Rey”


Estos Son los principales elementos de su programa político:


Oposición radical a las reformas liberales. Inmovilismo

– Defensa de la monarquía absoluta


Tradicionalismo católico y defensa de los Intereses de la Iglesia

– Defensa de los fueros vasco-navarros, amenazados Por las reformas igualitarias y centralistas de los liberales: Instituciones Propias de autogobierno y justicia, exenciones fiscales y de quintas

La guerra tuvo dos grandes personajes, el carlista
Zumalacárregui y el liberal

Espartero, y tres fases:

– En la primera, los carlistas de Zumalacárregui Derrotaron a los isabelinos varias veces, pero fracasaron en 1835 al intentar a Tomar Bilbao, muriendo el líder carlista.

– En la segunda (1835 – 1837), los carlistas realizaron Diversas expediciones al sur, encontrando poca resistencia en el ejército Isabelino con problemas de falta de recursos económicos, pero también muy poco Apoyo de la población.

En 1837, Madrid estuvo a punto de ser tomada, pero Don Carlos dudó y quiso hacer un pacto con la regente, que fracasó. Al perderse la Oportunidad, los carlistas, agotados, se retiraron al norte. Se hicieron Conscientes de la imposibilidad de una victoria militar y el nulo apoyo de la Población al sur delEbro.

– En la tercera (1837 – 1840), los carlistas pasan A la defensiva, las derrotas carlistas fueron continuas, y el cansancio les lleva A iniciar negociaciones de paz con los isabelinos. Don Carlos terminó huyendo a Francia, y la guerra concluyó con el denominado Convenio o Abrazo de Vergara (1839) firmado por Espartero y Maroto, líder carlista tras la Muerte de Zumalacárregui. En el acuerdo se reconocieron los grados militares de Los que habían luchado en el ejército carlista y se hizo una ambigua promesa de Respeto de los fueros vasconavarros. En realidad, se mantuvieron algunos y se Eliminaron otros. A lo largo del Siglo XIX, las sucesivas Guerras Carlistas (Segunda Guerra Carlista (1846–1849), y la Tercera Guerra Carlista (1872–1876)) No supusieron sino derrotas para el Pueblo Vasco, tras las cuales se fueron Eliminando paulatinamente los Fueros, en un complicado proceso que, iniciado Por la Ley de 25 de Octubre de 1839 de Reforma de los Fueros Vascos, culminó Con la Ley de 21 de Julio de 1876, que supuso la definitiva liquidación del ordenamiento Foral, acabando así con los privilegios y particularidades que habían sobrevivido A la llegada de los Borbones, a principios del Siglo XVIII

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