Apuntes para todos los estudiantes y cursos

Cual es el propósito de la Generación del 27 facts

1- FIN DE SIGLO Y Modernismo. LAPOESÍA DE Antonio Machado

-Uso de la mitología y el sensualismo
-Actitud aristocratizante y cierto preciosismo en el estilo.
-Rechazo de la realidad cotidiana, el autor puede huir en el tiempo o en el espacio 
– Idealización de la realidad, la belleza absoluta y la perfección formal.
-Recibe la influencia de algunos movimientos franceses como el Parnasianismo, El Modernismo supuso una importante renovación de la lengua poética con el uso de: recursos estilísticos caracterizados por su valor ornamental  y de un léxico selecto En la métrica, los versos preferidos fueron el alejandrino, el
eneasílabo y el dodecasílabo.

Los TEMAS que desarrollaron en sus obras fueron el desasosiego interior, en un tono de
hastío y melancolía; La búsqueda de la belleza desde lo espiritual que se inspira en la mitología griega . Se tratan temas universales como la muerte, el sufrimiento, la honda emoción humana ante la vida y sus misterios.

Los autores mas conocidos son AUTORES como: Salvador Rueda “Renglones cortos”, Manuel Machado con su obra “Alma” ; Antonio Machado, en su primera época;
y Juan Ramón Jiménez, en su llamada “época sensitiva” anterior a 1916 con obras como “Platero y yo” ( prosa poética), 

Antonio Machado:

 Influencia ROMántica. Especialmente de Bécquer y Rosalía de Castro, así como su concepción del paisaje como reflejo del alma.
Actitud crítica ante el problema de España.  Uso de simbología. Utiliza los símbolos como reflejo personal de su forma de ver la vida. Variedad de estrofas. Predilección por el romance y la silva, además de los versos dodecasílabos y alejandrinos. Lenguaje poético depurado. Lenguaje sobrio y claro, lo que no implica simpleza ni  interpretación fácil.
“Adjetivo definidor” Recurre a esta denominación propia y lo considera “por encima
de la metáfora”


Obra Poética:

1ºETAP


A(Soledades): Machado explica que la escribe mirando hacia dentro, con intimo monólogo y de una forma melancólica de el paso del tiempo hacia la muerte TEMAS: el tiempo y los recuerdos como experiencias del pasado. Los sueños como la vía de conocimiento y el amor como una ausencia dolorosa también aparece Dios. Trata el problema de la condición humana. Se aprecian rasgos modernistas procedentes del simbolismo con influencias del ROMánticas en la descripción del paisaje  o el reflejo del estado de animo del poeta.
La métrica son versos alejandrinos y dodecasílabos.

2ºETAPA(Campos de Castilla):Pasan los sentimientos de lo individual a lo colectivo. El paisaje es castellano, encuentro de Machado con Castilla ante las tierras de Soria. S esposa fallecida Leonor inspirara sentimientos de amor y de dolor. La preocupación patriótica inspira poemas sobre el paso, presente y futuro de España.

3ºETAPA(Nuevas canciones):Libro breve y heterogéneo. Lo mas carácterístico de esta etapa es el centenar de nuevos Proverbios y cantares que consisten en sentencias o pensamientos con frecuencia paradójicos, oscuros otras triviales en los que hay inquietudes filosóficas.

Última Etapa


Destacan las canciones a Guiomar, testimonio de su nuevo y tardío amor, por otra parte la poesía de entonces va por camin de vanguardia se ensaya un arte “deshumanizado” frente al que el poeta manifestará su desacuerdo. Cuando estalla la guerra civil, Machado quiere ser poeta cívico y bélico y así surgen sus Poesías de guerra 

TEMAS;

Paso del tiempo. . A través de diferentes símbolos y en un tono melancólico expresa el paso del tiempo,   Castilla. Siente amor y dolor por Castilla. Soria se convierte en el eje de muchos de sus poemas  España nueva: La necesidad de regeneración de España.   Interés por el paisaje. Fundido con reflexiones personales debido a la influencia
ROMántica, incluye el paisaje castellano y andaluz  Amor. Trata este sentimiento desde diferentes puntos de vista según su evolución poética; como ausencia en Soledades, galerías y otros poemas, como pérdida en Campos de Castilla o más adelante, a través de la figura de Guiomar.  Sueños. Concibe lo onírico como única forma posible de conocimiento.  Personas sin historia. Opone los grandes ideales a las vidas anónimas,
 Escepticismo religioso. Búsqueda sin éxito de Dios, que es como un sueño o un deseo


2- LA GENERACIÓN DEL 27: VANGUARDIA Y REHUMANIZACIÓN Miguel HERNÁNDEZ

Vanguardias


En torno a la Primera Guerra Mundial se sucedieron numerosos movimientos vanguardistas,
cuyo objetivo era crear un arte completamente nuevo y original, con plena libertad para el
artista. Entre las vanguardias destacan el Futurismo de Marinetti, un cántico al mundo moderno
(las máquinas, la velocidad, las fábricas…); el Cubismo, que superpone distintas perspectivas
de la realidad y triunfó en literatura con los caligramas de Apollinaire; el Dadaísmo de Tristan
Tzara, que reivindica el mundo infantil anterior a toda lógica, y el Surrealismo, basado en el
subconsciente freudiano y en el mundo de los sueños con técnicas como la escritura
automática.
Las vanguardias españolas suelen presentar influencia de diversas vanguardias europeas. Las
principales fueron el Creacionismo, el Ultraísmo y el Surrealismo, que supuso cierta
rehumanización del arte y dejó su huella en la obra de la Generación del 27.
La figura central del Vanguardismo español es Ramón Gómez de la Serna, 

La Generación del 27:


Casi todos sus miembros participaron en el homenaje a Góngora celebrado en el Ateneo de Sevilla en 1927

La cohesión del grupo contribuyeron otros factores:
– Ellos tenían conciencia de formar un grupo unitario.
– Parecida procedencia social:
Burguésía acomodada.
– Habitual colaboración en las mismas revistas poéticas.
– Convivencia de varios de ellos en la madrileña Residencia de Estudiantes.
-Casi todos siguen estudios universitarios, conocen idiomas, viajan y adquieren una importante
cultura no sólo literaria.
-Muchos vivirán profesionalmente de la literatura como profesores, editores, impresores o
críticos.
– Presentan influencias literarias comunes (Juan Ramón Jiménez, la lírica del Siglo de Oro,
Bécquer, etc.)
– Presentan una evolución conjunta.
– Se ocupan de los mismos temas en sus obras.
– Acostumbraron a publicar sus escritos en las revistas literarias, que proliferaron por toda la
geografía española. 


Carácterísticas de la generación del 27:


–   Gerardo Diego,  señalaba equilibrios que pueden encontrarse en la poesía de estos autores: Entre lo intelectual y lo sentimental,
entre pureza y revolución, entre lo minoritario y lo mayoritario, entre lo culto y lo
popular, entre lo universal y lo español , y, por último, entre tradición y renovación.
– De las vanguardias se toma el juego de ingenio, la libertad métrica y el uso de imágenes
ilógicas.
– Destaca el uso de gran variedad de medidas y estrofas, uniendo las formas tradicionales conformas innovadoras. Su principal novedad radica en el uso del verso libre, que basa su ritmo

no en la medida ni en la rima, sino en la repetición de elementos léxicos, fónicos o sintácticos .
La metáfora: La metáfora se convierte en la base de muchos de sus poemas, pero es una
metáfora compleja, donde la relación de semejanza entre el término real y el imaginario no es
evidente: metáfora visionaria.
-.Uno de los caracteres más definitorios del 27 es que no se levantan radicalmente contra
ningún movimiento literario anterior. Ese hecho les distingue del resto de los vanguardismos.
Los hombres del 27 aceptan la tradición literaria, aunque también buscarán la innovación.
Sobre esa tradición literaria efectuarán una selección de los autores que mejor encajan en sus
nuevas perspectivas sobre el arte.(MODELOS LITERARIOS)


1.-Los modelos clásicos.-
a.) Góngora.- Influye sobre todo en la primera etapa del Grupo, ya que Góngora funciona como
ejemplo de artista que pretende crear una realidad artística autónoma.
b.) La poesía popular.- Les influye porque es esencial en la forma y el contenido, porque es
sencilla y directa.
c.) Bécquer se convierte en el modelo para el planteamiento del problema amoroso y también
como ejemplo de que la sencillez formal del poema puede exigir mucho trabajo.
2.-Los modelos contemporáneos.-
a.) El 98.- Se convierten en modelos del 27 en las últimas etapas del mismo, cuando a estos
autores empiezan a preocuparle los mismos problemas que a los autores del grupo del 98: lo
existencial, lo religioso y, sobre todo, lo social.
b.) Ortega y Gasset.- Fue importante para el grupo, entre otras razones, por el ensayo “La
deshumanización del arte” donde expone lo que es el arte de vanguardia: minoritario,
lúdico,intrascendente, en el que predomina la ironía y la metáfora.
c.) Ramón Gómez de la Serna.- Es importante como gran innovador de la época, tanto al
ofrecer ejemplos de metáforas sorprendentes y nuevas, como al introducir en España los
avances literarios europeos.
d.) Juan Ramón Jiménez les enseñó el ideal de pureza poética, de deshumanización. Cuando
estos autores comienzan a “rehumanizarse”, comienzan también a separarse de Juan Ramón.
e.)Las vanguardias:
– El Ultraísmo.- De este movimiento tomarán: -El deseo de incorporar a la poesía lírica el
mundo moderno y urbano (la velocidad, las máquinas, el progreso).-Prescindir de elementos
narrativos y sentimentales.- La metáfora como soporte del poema.-Ennoblecimiento del humor.-
Búsqueda de la sorpresa.

– El Surrealismo.- Les aporta los siguientes aspectos:- La rehumanización de la literatura.-La
invitación a la libertad imaginativa.-La preocupación por el hombre y las agresiones que recibe
de la sociedad.– El contacto con la política.


TEMAS:

-El amor:

Aúna los rasgos de la lírica tradicional y de la vanguardista. El amor se
concibe como una fuerza que da sentido a la vida, rompe con la soledad del ser humano y
le permite elevarse sobre el mundo precario en que vive,

B. La muerte:


Arrebata la belleza de la vida y es el destino de todos los seres humanos.
Luchar contra ella produce un sentimiento de frustración y un sentido trágico de la
existencia. A veces el poeta acepta la muerte con resignación y entereza. 

C. Las preocupaciones sociales y el compromiso político


La huella de la Guerra Civil
española y de la Segunda Guerra Mundial queda patente en una serie de composiciones
que versan sobre la injusticia, la destrucción y la miseria de una sociedad que ha vivido el
desastre de la guerra y donde los poetas expresan su anhelo de paz. Asimismo protestan
contra la injusticia social que padecen diversos grupos sociales marginados. 
d

. La modernidad

Los poetas, por influencias de las vanguardias, se dejan seducir por los
nuevos tiempos y quieren dar a sus poemas un aire urbano, cosmopolita y moderno. La
ciudad aparece unida a la visión futurista, impregnada de optimismo. Amaron la ciudad,
valoraron el confort, el cine, la publicidad; pero también observaron el aspecto negativo del
desarrollo urbano. 
e. La naturaleza y el paisaje. La naturaleza se concibe a veces como un entorno y otras se
convierte en parte del yo poético, que llega en algunos casos a una visión panteísta
(sistema filosófico y religioso en el que se identifica a Dios con todo lo que existe) 
También los poetas del 27, como los del 98,  cantan  al  paisaje  de  España,  a  la  que 
critican  y  aman  por  igual.  Abundan los  poemas ambientados o dedicados a Castilla y
Andalucía.

F. Las artes y la poesía


Influidos claramente por las vanguardias literarias, las artes se
convirtieron en tema de creación poética. La misma creación poética es tema de sus
poemas. 

G. Recuerdo y añoranza de la patria y los amigos


Tras la Guerra, muchos se exilian y
desde sus países de acogida, la nostalgia del mundo perdido, se convierte en tema
poético. 
h

. Las inquietudes íntimas

El enfrentamiento entre los deseos del ser humano y la realidad
que lo rodea provoca una serie de incógnitas sobre la condición humana, los deseos
inalcanzables y la angustia de la existencia. 
i.

La religión y Dios

Dios aparece en las invocaciones de estos poetas como un interlocutor
al que muchas veces se le increpa.


A) Hasta 1928: Purismo y Vanguardia


Hasta 1928 se va configurando el lenguaje poético del
grupo, que muestra ya algunas de las pautas generacionales: la apertura a la innovación, la
fusión de experimentación vanguardista y popularismo,  El lenguaje poético de esta primera época es deshumanizado, desprovisto de sentimiento. Se busca la perfección formal y un cierto
hermetismo,  la concepción autónoma del poema con un valor por
sí mismo y el carácter intrascendente del arte, sin ningún fin social, moral o sentimental. Destacan en este periodo los siguientes poetas:
 GERADO DIEGO, 
 Jorge GUILLÉN, en la línea de la poesía pura, 
 Pedro SALINAS, también en la línea de la poesía pura y cultivador del ultraísmo:

REHUMANIZACIÓN


 Desde 1928: Humanización poética: Ya desde los últimos años veinte se advierte en los
poetas del 27 una nueva sensibilidad, que en buena parte se basa en el Surrealismo; afectará a
los poetas en dos asuntos: en cuanto al contenido, la poesía se rehumaniza, dando cabida a
los sentimientos y las pasiones humanas:
. Destacan los siguientes autores:
 Vicente ALEIXANDRE, de inspiración surrealista en su primera etapa, expresa la soledad,
el dolor y la frustración del ser humano en medio de una naturaleza perfecta y paradisíaca:
Pasión por la tierra, La destrucción o el amor, Sombra del paraíso.
 Luis CERNUDA, que agrupa su poesía con el nombre genérico de La realidad y el deseo,

Después de 1935:


Compromiso, desarraigo, exilio: Las convulsiones sociales y políticas
de los años treinta  la consolidación de la vertiente crítica del Surrealismo, el contacto con Pablo
Neruda a partir de 1935 y, sobre todo, la sublevación franquista y la Guerra Civil son factores
que acentúan el compromiso de los poetas del 27 con la defensa de la libertad y de la legalidad
republicana Tras la guerra, el grupo se
disgrega trágicamente. UNOS MUERTOS, OTROS ENCARCELADOS Y OTROS EN EL EXILIO.
 DÁMASO ALONSO, más que poeta, erudito y profesor. Su obra más importante fue Hijos de
la ira, en la que clama ante la soledad, la desesperanza y el sinsentido de la vida,

 RAFAEL ALBERTI. Su obra poética es un muestrario de las más variadas corrientes y estilos
literarios de su siglo.


LA TRAYECTORIA POÉTICA DE Miguel HERNÁNDEZ: LA EVOLUCIÓN DE SU POESÍA


1)-POEMAS DE ADOLESCENCIA (1925-1931)
Poesía bucólica que se basa en modelos anteriores y tiende a lo sentimental. Son poemitas
artificiosos. Los temas los encuentra en el paisaje de su Orihuela natal, su vida de pastor se
introduce en ellos 
2)-PERITO EN LUNAS , Poesía PURA (1932-1935).
Su primera estancia en Madrid, , le sirve para renovar completamente las ideas literarias. Entra en contacto con los
poetas de la generación del 27 . La poesía pura es una poesía en
la que lo importante es lograr una construcción rigurosa del poema y plasmar un mundo de
belleza perfecta, absoluta, sin “contaminar; con las circunstancias históricas o personales del
poeta. Miguel Hernández se embarca en una nueva producción de poesía hermética, de
sintaxis compleja, de acento culterano heredado de Góngora
3)-EL RAYO QUE NO CESA , Poesía IMPURA. ETAPA HUMANIZADA (1935-1937)
De influjo petrarquista, es una obra que gira en torno a un eje amoroso. Inicia la relación con la
que después llegaría a ser su esposa, Josefina Manresa. Su amor será fuente de poesía,Por otra parte también se puede observar la influencia de Pablo Neruda y de Vicente
Aleixandre, que fue el primero que fijó los presupuestos estéticos de la llamada poesía impura.
A partir de ahora a Miguel le importa, le preocupa el problema de la existencia humana y de su
propia vida llena de amor y dolor, de ansiedad y deseo. 

4)-POESÍA REVOLUCIONARIA. 1937-1939
Con el estallido de la Guerra Civil la poesía de Miguel Hernández dará un giro radical.
Su producción bélica se concentra en dos libros: Viento del pueblo (1937) y El hombre acecha
(1939).
Viento del pueblo es una obra de marcado tono épico. En esta obra se hace eco de las
inquietudes populares, es una poesía combativa, revolucionaria y surrealista que pretende
reclutar campesinos y reforzar la ideología republicana.
El hombre acecha es el resultado de una visión trágica, desalentada, de la vida y la muerte.
5)-LA CÁRCEL Y LA MUERTE.
Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941) fue su último libro. En él recoge de forma
muy intimista episodios de su vida, (como la muerte de su primer hijo, la alegría por el
nacimiento del segundo, la dura separación de la esposa, los momentos finales de la guerra y
las consecuencias de la derrota).
Con este libro alcanza la expresión de su madurez poética. 


3. LA LÍRICA DE POSGUERRA: POESÍA ARRAIGADA, EXISTENCIAL Y SOCIAL: BLAS DE OTERO

LA POESÍA EN LOS AÑOS CUARENTA: La Guerra Civil Española (1936-1939) supuso una ruptura absolutamente determinante en todos los órdenes de la vida,  Una vez acabada la contienda el arte resurgió́, aunque no pudo evadirse de la situación político-social que viví́a España.
Se puede clasificar en diferentes grupos a los poetas de esta década:

Poetas del exilio

Se alude a este grupo de poetas como la España peregrina. Esta poesía
tiene como común denominador la añoranza de España. Todos los escritores que forman este grupo también escriben poemas sobre el país que les ha acogido. . Los temas que emplea
son la guerra, la derrota, el destierro y la condición humana.
Poetas que se quedaron.
Estos se alinean en varias tendencias a las que nos referimos a
continuación:✓ Poesía que enlaza con las vanguardias: ✓ El grupo Cántico: Representa una poesía sensual y barroca.  que busca la belleza y no la denuncia.✓ Poesía arraigada: Se manifiesta la ideología del régimen franquista,✓ Poesía desarraigada es una corriente poética de tipo existencialista que se produce en como resultado de la devastación moral y material
producida por la Guerra Civil  Esta poesía desarraigada o existencial va directamente relacionada con el clima político en el que se encontraba España después de la Guerra Civil (1936-1939).
España, finalizado el conflicto bélico, se dividíó socialmente en dos bandos: el de los
vencedores, los franquistas; y el de los perdedores, los republicanos. Así pues, de la misma
forma también se dividieron los autores y por consiguiente la poesía ( poesía arraigada/ poesía
desarraigada). Los poetas desarraigados o existencialistas permanecerán callados en su exilio
interior, esperando el momento de poder expresar su dolor y su rebeldía. Contrariamente a la ideología de los poetas anteriores, para la poesía desarraigada el mundo es un caos y una
angustia. Dios sigue siendo el tema principal de estos poetas; La temática de este tipo de poesía viene por tanto condicionada por el sentimiento de tristeza de los “perdedores”  el tema de la religión es tratado desde un enfoque ateísta por el hecho
de que los autores desarraigados consideran que Dios ha permitido que tuviera lugar todo el
sufrimiento que se ha producido en la guerra.

El existencialismo,


Para los existencialistas la vida no tiene un sentido
a priori; sólo se puede hablar del sentido que cada uno le da.

Esta filosofía cuestiona la existencia humana y obtiene angustia como respuesta.
Pretende, además, el
conocimiento de la Realidad a través de la propia existencia. De ahí que concluya que el ser
humano en su absoluta individualidad es el creador y el único responsable de su vida. La
libertad humana y la elección se convierten así en temas ineludibles.


POESÍA SOCIAL:


Bajo la influencia de los autores de Espadaña se va desarrollando una poesía
preocupada por la realidad social, por los problemas humanos, por la injusticia y por la miseria.
Se trata de una poesía rehumanizada, instrumento de denuncia y de compromiso social.
El lenguaje se hace sencillo para poder ser entendido por todos, los temas se acercan a las
preocupaciones de la gente de la calle y los autores intentan que lo más importante de sus
poemas sea el mensaje que pretenden transmitir, es decir, el contenido por encima de la forma
poética. Por ello, emplean con frecuencia el verso libre y el versículo, que no impide que los
poemas tengan una cuidada elaboración formal. Algunos de los autores de esta poesía social
creen que debe ser un instrumento para transformar el mundo, algo útil y cercano, dirigido a la
inmensa mayoría (Blas de Otero); al contrario que Juan Ramón Jiménez, empeñado en escribir
a la minoría siempre. Esta poesía recibe influencias de A. Machado y, sobre todo, de Miguel
Hernández.
Uno de los principales poetas sociales es Blas de Otero:

1. Blas de Otero (1916-1979)

Abogado y profesor, conferenciante, viajero y poeta. Es el gran poeta de la posguerra y su obra
resume la evolución de la poesía española desde 1939 hasta 1980. Censurado y prohibido en
varias ocasiones, tanto por su actitud personal como por la fuerza de sus palabras. A grandes
rasgos, distinguimos varias etapas.
ETAPA EXISTENCIALISTA: se centra en la búsqueda angustiosa de Dios, del amor y
de la existencia humana. Destacan Ángel fieramente humano (1949) y Redoble de conciencia
(1951). En Ancia (uníón de Ángel fieramente humano y Redoble de conciencia), une la poesía
existencial y la social: el poeta sale de sus problemas existenciales para acercarse a los
comunes. La primera parte recoge poemas de honda raíz existencialista, sonetos de
desamparo y angustia, pero en la última se pasa a la denuncia: el cambio de lenguaje, hacia la
sencillez, lo coloquial, el tono menor, con la libertad del versículo y del verso libre frente al
soneto anterior.
ETAPA SOCIAL: compromiso y solidaridad testimonial con los problemas de España:
Pido la paz y la palabra (1955), En castellano (1959) y Que trata de España (1964); es una
poesía de testimonio y denuncia que plantea la solidaridad con los que sufren y el tema de
España. Una tercera etapa, a partir de los años sesenta, de búsqueda de nuevas formas, con
Mientras (1970) e Historias fingidas y verdaderas (1970). Su último poemario, póstumo, fue el
magnífico Hojas de Madrid con La Galerna.


4.LA GENERACIÓN POÉTICA DEL 50: CarácterÍSTICAS, AUTORES Y OBRAS

La poesía social de los cincuenta extiende su influencia a través de los años sesenta, ya
que su importancia social, estética e histórica es innegable. De todos modos, se comienza a percibir un cierto agotamiento de los temas y de las formas, con lo que algunos autores, aun siguiendo con el Realismo social, pretenden buscar nuevos caminos poéticos. La forma de los poemas va tomando importancia frente al contenido, al mensaje que continúa siendo esencial.
Los autores ya no se ciñen exclusivamente a temas sociales, sino que incluyen temas humanos
de toda índole, sin perder el compromiso inherente a este tipo de poesía. Nacidos entre 1925 y
1938, conocieron la Guerra Civil durante su infancia y viven plenamente la dureza de la
posguerra. Aunque la mayoría de estos autores comienzan a publicar durante los años
cincuenta, su madurez artística no llegará hasta los sesenta, razón por la cual se incluyen aquí.
En cualquier caso, hemos de ver a estos poetas como la continuación lógica y evolucionada de
sus antecesores de la década anterior, a los cuales admiran y leen ávidamente. A mediados de
los 50, en pleno auge de la poesía social, surge un grupo de poetas a los que la crítica ha
llamado “Generación de los 50” o “Segunda generación”.
CarácterÍSTICAS GENERALES:
• Expresión de la intimidad, de lo subjetivo y de lo amoroso. Prefieren mostrar su intimidad y
relatan sus amores, reales o fingidos, sin pudor.
• Valoración de la palabra poética. Preocupación por un lenguaje más cuidado, aunque sobrio.
• Tono menos dramático que el de la poesía social; no se excluye la posición crítica ante la
realidad.
• Presencia, a veces, del humor, de la ironía o del escepticismo.
. Entienden la poesía no sólo como comunicación (como ocurre en la poesía social) sino
también, como una forma de experiencia personal y de exploración de la realidad.
Resulta fundamental la reflexión sobre el paso del tiempo (el tiempo pasa y destruye; sólo la
infancia y la adolescencia se verán como un paraíso perdido)

AUTORES:
Poetas: Jaime Gil de Biedma, Ángel González, Francisco Brines, Claudio Rodríguez, José
Ángel Valente, Carlos Barral, Félix Grande, José Agustín Goytisolo, Carlos Sahagún…


1. Ángel González (Oviedo, 1925-2008)
Se trata del mejor representante de la poesía social de los sesenta ya que su obra es la
continuación de los temas y las preocupaciones de Gabriel Celaya o Blas de Otero. En su
poesía encontramos, así mismo, el tema del amor como uno de los predominantes. Con Áspero
mundo (1955) inicia su andadura poética: se trata de una poesía eminentemente
existencialista, comprometida con la realidad de su tiempo. En 1961 publica Sin esperanza, con

convencimiento, en la cual parte de sus recuerdos de la Guerra Civil e introduce la ironía como
arma frente al pudor del recuerdo. La ironía se convertirá desde este momento en uno de los
rasgos más destacados de la poesía de Ángel González. Palabra sobre palabra (1965) supone
una ruptura con respecto a su obra anterior, ya que se trata de un excepcional poemario
amoroso. En 1967 vuelve a las preocupaciones sociales con la publicación de Tratado de
urbanismo. Su última gran obra es Prosemas o menos (1985), escrita con voluntad de
experimentación.
En 1985 recibíó el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y en 1996 se convirtió en
miembro de la Real Academia Española.

ETAPAS AUTOR:
(Oviedo, 1925-2008). Su obra presenta dos etapas,
aunque, vistos en su conjunto, sus versos constituyen un
único libro en continuo desarrollo.
El primer ciclo comienza con Áspero mundo (1956) y se
alarga hasta Tratado de urbanismo (1967). Su poesía refleja
una amarga decepción y un pesimismo de corte existencial,
que conjuga con una dura crítica del mundo que le rodea. El
aspecto fundamental de Áspero mundo es el paso del
tiempo planteado con gran dramatismo, y el dolor y la
decepción son las notas predominantes. Otros libros: Grado
elemental (1962), Palabra sobre palabra (1965) y Tratado de
urbanismo (1967).

La segunda etapa comienza con Breves acotaciones para una biografía (1971) y Prosemas o
menos (1985), entre otros. Esta segunda etapa se caracteriza por una mayor libertad
expresiva que se traduce en distorsiones semánticas, rupturas de frases hechas, juegos de
palabras, deformaciones y violaciones sintácticas; también la ironía y el humor que, en
ocasiones, lleva al chiste; y el uso de un léxico muy poco poético (los “antipoemas”).


5- LA GENERACIÓN DE LOS 70: LOS NOVÍSIMOS y LA POESÍA DE LA EXPERIENCIA. Luis GARCÍA MONTERO

A finales de los años sesenta comenzaron a publicar algunos jóvenes poetas que rompen con
las generaciones anteriores, a los que se conoce con el nombre de Generación del 68,
identificándolos con la contestación estudiantil de Mayo de ese año en Francia, que supuso un
cambio radical en las expectativas de los jóvenes. También se llama Generación del 70 o de
los novísimos, .
 Los nuevos poetas adoptan actitudes provocadoras, y abominan de la poesía anterior porque
la consideran prosaica y vulgar, . Hacen alarde de conocimientos filológicos y
literarios y admiran la poesía extranjera de los simbolistas y surrealistas
 Las carácterísticas de la nueva poesía son las siguientes:
– Los nuevos poetas propugnan una concepción esteticista y culturalista de la poesía que
huye de actitudes críticas e incluso de la expresión de vivencias cotidianas, para crear un
universo cultural compuesto de distintos ingredientes, tales como las culturas históricas:
referencias a héroes clásicos y leyendas, evocación de escenarios refinados y galantes,
cuentan anécdotas históricas de poetas o personajes relevantes, y se sitúan en Venecia,
Europa Central, París o las mansiones inglesas; por eso se les ha llamado “venecianos”.
También dan cabida a elementos de la cultura contemporánea, como a los movimientos
artísticos y culturales anglosajones: pop, rock, country, los clichés de la sociedad de consumo,
mitifican a las estrellas de cine, del cómic, de la política o de la canción española.
– Tienen una concepción formalista centrada en la reflexión metapoética sobre la esencia y
los límites de la poesía y en la experimentación formal, con la ruptura de la coherencia
expresiva: escritura automática, elipsis, superposición de planos temporales, intertextualidad
con el collage de textos y referencias de otros lenguajes; utilizan el versículo, y suprimen los
signos de puntuación.
– Estos ingredientes culturales y formales marcan el contenido novedoso de esta poesía, que
convierte a la creación poética en un arte minoritario, en ocasiones al borde de la pedantería y
el amaneramiento, desde los títulos rebuscados a los contenidos, demasiado intrascendentes.
-La poesía tiene valor en sí misma.
-Se alejan de la preocupación social y buscan la renovación.
 


 LA POÉTICA DE LA EXPERIENCIA
En consonancia con los poetas del segundo tramo sesentayochistas, los autores de la
generación histórica de la democracia que se fueron incorporando a la publicación se situaban
frente a los dos rasgos sesentayochistas más notorios: la renuncia a la emoción explícita
y el antirrealismo. La poesía parecía volver a su condición de relato de una existencia no
específicamente en clave poética, acotada por la incomunicación, la soledad urbana y el
escepticismo filosófico y religioso.
En ciertas vetas de la poesía joven se reinstaló el Realismo, incluso en las formas de
«Realismo sucio», más enraizado en la lírica anglosajona que en la tradición hispana, del que
da testimonio un autor como Roger Wolfe. Frente a esa corriente, más en el terreno de la
apariencia que en el del fondo, el culturalismo siguió dando algunos frutos notables, aunque
no se recurra por lo general a la ostentación y se coloque la cultura en el mismo nivel temático
que los componentes biográficos, En conjunto, los poetas surgidos por ahora carecen de la
vocación iconoclasta 1 de los sesentayochistas de primera hora; al contrario, en ellos tienen gran
importancia modelos y escrituras de la tradición mediata e inmediata: desde Manuel Machado,
los simbolistas y modernistas menores, a los diversos nombres mayores de los poetas del
medio siglo, cuya diversidad marca en cierto modo la pluralidad estética de los jóvenes.
Fue creciendo una poética basada en el protagonismo del yo; pero no el yo
confesional del poeta, sino un yo recreado artísticamente y sometido a las leyes de la ficción,
que, en vez de sostenerse en la reflexión pura o en la mostración literaria de objetos artísticos,
se hacía depender de las experiencias precarias 2 del sujeto
Predominaba en dicha corriente la idea de la historicidad del texto artístico,
constreñido y modulado, incluso en la forma por la ideología dominante. La experiencia del yo
ocupaba el lugar que antaño habían ocupado la poesía ensimismada, el culturalismo
desbordante, los vanguardismos alejados del lector común, incluso la metapoesía 3 . La
centralidad de ese sujeto creado iba de la mano de una expresión menos elitista y más
comunicativa, cuya vocación de transitividad recordaba, cierto que con otro lenguaje poético
más exigente y menos instrumental, las propuestas de los autores civiles y sociales del medio
siglo, que habían sido barridas por la poética posterior; pero también las de alguna poesía
simbolista de comienzos del siglo.


Los inicios de esta corriente literaria están en los programas expuestos por los
autores de la otra sentimentalidad granadina, de ascendiente marxista, que contó con los
nombres de  Luis García Montero , Javier Egea y Álvaro Salvador, a los que pueden
sumarse, por adhesión o por simple afinidad estética, los de Benjamín Prado, Antonio
1  Que niega y rechaza la autoridad de maestros, normas y modelos.
2  adj. De poca estabilidad o duración.
3 es el discurso poético cuyo asunto, o uno de cuyos asuntos, es el hecho mismo de escribir poesía y la relación
entre autor, texto y público.

Jiménez Millán, Inmaculada Mengíbar,  Ángeles Mora , Teresa Gómez, Luis Muñoz, etc.;.
La asimilación de la realidad a través de la subjetividad del autor, en gran medida tramada por
los avatares de su biografía, provoca una hipertrofia 4 de lo experiencial, que ocupa el lugar de
las viejas certidumbres ontológicas 5 , religiosas e incluso políticas que en su día sirvieron para
organizar un completo sistema cosmovisionario. El poema de García Montero «La
inmortalidad» (Completamente viernes) da cuenta de lo que se dice aquí:
«Nunca he tenido dioses / y tampoco sentí la despiadada / voluntad de los héroes. /
Durante mucho tiempo estuvo libre / la silla de mi juez / y no esperé juicio / en el que
rendir cuenta de mis días». El yo existencial es cuanto puede decirse inequívocamente, lo
cual provoca una inflación de egotismo 6 , tan diseminado o fragmentado como se quiera, bien
visible en las diversas estéticas que conforman la poesía de la experiencia.
Ejemplo decantado de ese yo existencial que anega el territorio del poema es Felipe
Benítez Reyes con sus libros Paraíso manuscrito (1982) y Los vanos mundos (1985) .
Luis García Montero, por su parte, se constituyó pronto en el autor más representativo
de su tiempo. La pluralidad de tonos en su obra hace difícil reducir su presencia a una línea
poética, al margen del nombre que se habilite para denominarla .Fue El jardín extranjero
(1983) el libro que lo situó de inmediato al frente de una nueva estética, hecho apoyado por la
obtención del premio Adonais de 1982. A partir de ahí, su trayectoria fue confirmando la
madurez de una dicción, con Diario cómplice (1987), Las flores del frío (1991), Además
(1994), Habitaciones separadas (1994) o Completamente viernes (1998), en los que un
compromiso ideológico sin premisas dogmáticas y una emoción lúcida y en sordina son hilo
conductor de una existencia normal, con amor y amores -es García Montero un intenso y
personal poeta amoroso-, tráfico y ruidos ciudadanos, vehículos y encuentros furtivos: todo ello
acompañado por un exquisito y nada ostentoso dominio de las formas. A partir de ahí, otros
poetas continuaron el camino abierto por los pioneros. Destaca, entre ellos,  Vicente Gallego , y
Carlos Marzal  


Luis GARCÍA MONTERO

Luis García Montero (Granada, 1958) es uno de los principales representantes de la
poesía que surge con la consolidación de la democracia, una vez que el sesentayochismo
había abandonado la imaginería culturalista de sus títulos inaugurales. En contraste con el
repliegue metaliterario imperante en los autores del 68, la obra de García Montero manifiesta
desde fechas tempranas un anhelo de comunicación con los lectores que se traduce en un
aumento de la intensidad sentimental, la experiencia biográfica y la ironía desencantada.
El primer libro del autor, Y ahora ya eres dueño del puente de Brooklyn (1980),
reelaboraba un espacio legendario que remitía por igual a los tópicos del cine negro
norteamericano y a la iconografía vanguardista del Lorca de Poeta en Nueva York, en un cóctel
de motivos librescos, mitologías juveniles y fabulaciones oníricas. Dotado de una mayor
precisión lírica, Tristia (1982) se presentó como obra del apócrifo Álvaro Montero, un
seudónimo bajo el que se emboscaban los rostros de Álvaro Salvador y Luis García Montero.
Este volumen abría una senda de reflexión histórica, introspección emotiva y compromiso con
lo inmediato que cristalizaría poco después en El jardín extranjero (1983), que obtuvo el
premio Adonais de 1982 y se convirtió en referencia de la joven poesía española a
comienzos de los años ochenta. El análisis de las raíces ideológicas de la intimidad se
concretó en el proyecto colectivo de La otra sentimentalidad (1983), antología-manifiesto
elaborada por Javier Egea, Álvaro Salvador y Luis García Montero que reflejaba el ambiente
político y cultural que se vivía en la Granada del momento. El magisterio marxista de Juan
Carlos Rodríguez sustentaba algunas de las líneas maestras de aquella aventura: la
reivindicación de la ternura como una forma de rebeldía, la conciencia de que la poesía era un
género de ficción y la crítica a la idea convencional del sujeto. Más tarde estos aspectos se
desplazaron a la llamada poesía de la experiencia, que asumía un programa de
normalización lírica basado en la existencia de un pacto autobiográfico entre el autor y
los lectores, la relectura personalizada de la tradición y un concepto de utilidad que
recogía los valores transitorios de una sociedad en constante proceso de mutación.


El siguiente libro de García Montero, Diario cómplice (1987), adopta la apariencia de
un cancionero amoroso para desgranar la cotidianidad de un yo poético que construye su
discurso en la línea que separa la sinceridad y el artificio, la vida y la literatura. El autor
incorpora aquí una variedad de registros y una pluralidad rítmica que adquieren desarrollo en
Las flores del frío (1991), publicado en un momento en el que convergen importantes cambios
en el mapa político internacional, como la caída del telón de acero, la disgregación del
comunismo y las tesis neoliberales sobre el fin de la historia.Las vacilaciones ideológicas
posmodernas se prolongan en las estancias de Habitaciones separadas (1994), donde un
sujeto-viajero transita entre la evocación amorosa, la memoria familiar y el apunte civil. A lo
largo de su itinerario, el poeta defiende una racionalidad de ecos neoclásicos.
La cartografía erótica de Diario cómplice reaparece en Completamente viernes (1998),
donde la presencia del tema amoroso impregna todas las facetas del personaje poético, desde
un paseo por la ciudad o una llamada telefónica hasta el propio acto de escritura.
Completamente viernes extrema el ámbito de complicidad definido anteriormente y añade a la
epopeya subjetiva del enamorado ciertas dosis de ironía y unas gotas de escepticismo
finisecular.
Por último, La intimidad de la serpiente (2003) disuelve las fronteras entre el sujeto
lírico y el sujeto real. El planteamiento que sostiene la obra de García Montero exige una
meditación que no conciba el yo como un coto vedado, sino como un espacio de intersección
entre el afán introspectivo y la apertura social. De hecho, tan sólo en el presente confluyen el
deseo de utopía y los desengaños del relativismo, como se lee en los versos finales de
«Canción 2001»: «Yo te espero a la luz de un pasado imperfecto. / Tú llegas por las sombras
de un futuro perdido».

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