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Alalala

El siglo XX se abre con un fuerte rechazo del Realismo y con un nuevo movimiento del que derivará la famosa Generación del 98. A finales del Siglo XIX se produce en toda Europa una serie de disidencias frente a lasconvicciones vigentes que afectan no solo al arte sino a la moral al sentimiento religioso y a la ideología política. Se trata de un siglo antiburgués. En arte, se tiende a liberar las formas ya la seducción, No interesa “contar” cosas sino lograr que las palabras seducen por sl mismas.

La instauración del Modernismo en España debe mucho a estos dos movimientos poéticos desarrollados en Francia desde mediados del Siglo XIX: 
• EI Parnasianismo postula el arte por el arte. Sus partidarios aspiran a crear poemas con el fin de crear un objeto bello.
• El Simbolismo posee una ambición trascendental. Este movimiento postula el arte de la evocación. Intenta sugerir la imagen a través del símbolo o de descripciones perifrásticas, que nos darán la pista sobre el objetivo al que hacen referencia. Una de las figuras claves para este movimiento es también la metáfora.

En España el clima de inconformismo estético se estimula con la llegada del nicaragüense Rubén Darío y con la publicación de su libro Prosas profanas. Una serie de jóvenes escritores se sienten impulsados hacia esta especie de belleza pura, al culto del arte por el arte que predica el genial americano y alumbran un movimiento poético, cuyas consecuencias llegan hasta hoy.

A estos escritores devotos de Rubén Dario se les designa de forma despectiva modernistas, y nace en con ellos en España el Modernismo, un gran movimiento de entusiasmo y de libertad hacia la belleza. Así el principal poeta precursor en nuestro país fue Salvador Rueda, cuyos libros anuncian de manera inequívoca el ya inminente Modernismo que contagian a otros poetas.

Los jóvenes escritores del momento reaccionan de modos diversos ante la decadencia cultural, social y política que desemboca en la guerra contra Estados Unidos y en la posterior perdida de Cuba, Filipinas y Puerto Rico (1898) por el Tratado de París:
• Unos preocupados solo por el arte, acentúan su inconformismo con formas de vida bohemia, estarán seducidos por las novedades del Nicaragüense: esteticismo debido a la insatisfacción de la realidad y al desconsuelo del desastre (princesas, lagos, cisnes, fantasías, exotismo…).
• Otros, aunque comparten con los anteriores la misma rebeldía contra lo anteriormente mencionado, se apartan de aquel formalismo y crean una literatura meditada y austera, cuyo tema central será España. Este grupo de escritores recibirá el nombre de Generación del 98.

El concepto de generación se basa en el principio de que los escritores nacidos dentro de una misma «zona de fechas» (quince años aproximadamente) reciben flujos idénticos y se ven precisados a reaccionar ante idénticos problemas. Estos hombres son coetáneos y conviven con sus contemporáneos más jóvenes o más viejos que pertenecen a otras generaciones por haber nacido en una zona de fechas distinta.


El término Generación del 98 fue acuñado por Azorín. Una generación literaria, para ser reconocida como tal, ha de cumplir los siguientes requisitos: 

• Proximidad entre los años de nacimientos el mayor de todos Unamuno, y Antonio Machado el más joven.

• Formación intelectual semejante: en nuestros escritores es común el autodidactismo.

• Convivencia personal asistieron a las mismas tertulias, colaboraron en los mismos periódicos, etc.

• Un hecho generacional que les obliga a reaccionar fue el desastre del 98, con la perdida de Cuba, Filipinas y Puerto Rico.

• Empleo peculiar del idioma coinciden en haberse creado estilos individuales, distintos entre sí, pero muy diferendados de la generación anterior.

• Anquilosamiento de la generación anterior: Los escritores de la Restauración se hallan en Franco declive. Los autores noventayochistas reniegan del Realismo.

Los carácteres ideológicos de la Generación del 98 son:

• Desde el punto de vista estético, rehabilitan a escritores «proscritos» como Góngora, exaltan la literatura medieval y declaran a Larra precursor de sus afanes; frecuentan escritores y pensadores extranjeros como Nietzsche y Schopenhauer (en contra de los valores tradicionales).

• Políticamente, en su juventud, mantienen ideas vecinas al anarquismo. En general, tienen actitudes rebeldes y son irreligiosos o heterodoxos.

• Aman a España apasionadamente. Aunque no son castellanos coinciden en la exaltación de Castilla y en el estudio amoroso de su humilde y desdorado presente. El paisaje castellano, sus ciudades y sus hombres son en ellos los temas frecuentes.

• Mantienen el europeísmo a ultranza.

Uno de los precursores de esta generación es Ángel Ganivet, quien consiguió una de las obras más influyentes de la Generación del 98. Se trata del Idearium español, conjunto de ensayos sobre los componentes del alma española.

Los principales componentes de la Generación del 98 son: Unamuno (novela y ensayo), Azorín (novela), Pío Baroja (novela), Antonio Machado (poesía), Ramiro de Maeztu (poesía) y Jacinto Benavente (teatro). 

Todos ellos destacaron en géneros diferentes, pero tienen en común que todos ensayaron en sus composiciones todos los géneros literarios, aunque cada uno de ellos haya trascendido en la literatura por uno en particular.

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