Apuntes para todos los estudiantes y cursos

La sublevación militar. El desarrollo de la Guerra Civil. Evolución política de las dos zonas durante la Guerra Civil.

José Antonio Primo de Rivera, En cualquier caso, Alcalá Zamorano nombró Presidente del Gobierno a José María Gil-Robles, líder de la CEDA, sino a Alejandro Lerroux, jefe del Partido Radical. El motivo era que la CEDA acataba pero no compartía el modelo republicano, y que el ideario de esta coalición no distaba mucho de las doctrinas autoritarias europeas

Alejandro Lerroux fue presidente hasta Abril de 1934, pero dimitíó ante la negativa de Alcalá Zamora de firmar el decreto de amnistía de los militares sublevados en Agosto de 1932. Le sucedíó Ricardo Samper.

• Su obra de gobierno se frenó la Reforma Agraria, se paralizó el programa de construcción de escuelas, se aumentaron las subvenciones al clero, se amnistió a Sanjurjo…

• La política contrarreformista de los radicales provocó la proclamación de huelga general de la CNT en Zaragoza y la huelga general campesina, convocada por la UGT en Junio de 1934, que fracasó porque no logró detener la política contra reformista del gobierno.

Tras perder Samper el apoyo de Gil Robles, a principios de Octubre de 1934 Alcalá Zamora indicó a Lerroux que formase gobierno incluyendo a tres ministros de la CEDA. Un importante sector de la izquierda interpreta como una traición a la República y promueve gravísimas revueltas sociales en todo el país. Los altercados fueron reprimidos con relativa facilidad en casi toda España, aunque fueron especialmente alarmantes en el País Vasco. Con todo, los acontecimientos adquirieron especial gravedad en ataluña y Asturias

Revolución de Octubre a de la II República. En cualquier caso, la democracia “burguesa” perdía adeptos tanto en un lado como en otro (texto 10).

Tras los episodios de Octubre de 1934, los gobiernos radical-cedistas continuaron la labor contra reformista anterior:

• Se suspendíó autonomía catalana como consecuencia del levantamiento de Octubre.

• Se planteó reformar la Constitución en un sentido autoritario.

• Velayos paralizó definitivamente la reforma agraria con Ley de Reforma de la Reforma Agraria y anuló los jurados mixtos.

• Gil Robles, designado ministro de la Guerra, ofrecíó responsabilidades a militares antirrepublicanos (Mola, Franco, Fanjul…), los mismos que muy poco tiempo después se sublevarían para acabar con la legalidad republicana.

La CEDA reclamaba que Alcalá Zamora nombrara a Gil Robles presidente del gobierno, sin embargo, el Presidente de la República designó a Portela Valladares para preparar elecciones generales. Se celebraron en Febrero de 1936 y supusieron el retorno de las izquierdas y su programa reformista al poder.


El triunfo del Frente Popular

En Febrero de 1936, el Frente Popular, una amplia coalición formada por republicanos de centro, republicanos de izquierda, socialistas, comunistas, etc.) vencíó en las elecciones. Supónía el retorno al proyecto reformista de la república de izquierdas.

Inmediatamente, comenzó la conspiración militar.

Tras las elecciones, se formó un gobierno, presidido por Manuel Azaña. En Mayo Azaña sustituyó a Alcalá Zamora como presidente de la República. La presidencia del gobierno recayó en el republicano Casares Quiroga.


La obra de gobierno consistíó básicamente en:

• La Amnistía para los presos de la revolución de Octubre, unos 30.000.

• El restablecimiento del Estatuto de Autonomía de Cataluña.

• El restablecimiento de la política educativa del Bienio de Izquierdas.

• El retorno a la política social del Bienio Social-azañista (jornada de 8 horas, aumento de salarios, decreto de términos municipales y laboreo forzoso…) y la potenciación de la reforma agraria. En muchos casos, el gobierno se limitaba a reconocer las ocupaciones de fincas llevadas a cabo espontáneamente por campesinos que no estaban dispuestos a esperar más tiempo.

El clima social y político, sin embargo, cada vez era más tenso:

• Abundaban los disturbios sociales: en aquellos meses fueron asesinados unos 30 falangistas y más de 50 de izquierdas.

• Aumentó el radicalismo. Los partidos tenían secciones armadas. José Antonio Primo de Rivera afirmó: “Nuestro deber es ir a la guerra civil”.

• En ese ambiente, el 12 de Julio es asesinado el teniente Castillo, conocido por sus simpatías izquierdistas; esa misma noche, como represalia, es asesinado Calvo Sotelo, líder del Bloque Nacional.


• Se crea la Junta de Defensa de Madrid, dirigida por el general José Miaja

• El 8 de Noviembre comienza la batalla de Madrid: sacas paracuellos.B. I. Columna durruti

reiterados fracasos, las ofensivas sublevadas se dirigen hacia el frente norte

• Comienza la ofensiva nacionalista del Jarama con el objetivo de aislar Madrid. Fracasa.

• Comienza la batalla de Guadalajara con el objetivo de aislar Madrid. Los italianos sufrieron un serio descalabro

Bombardeo de Guernica

El doctor Juan Negrín, muere mola

• Comienza la batalla de Brunete. (fracasa)

  • El ejército republicano lanza una ofensiva sobre Zaragoza, pero la resistencia de las tropas sublevadas en Belchite frustró la operación.

• Todas las ofensivas republicanas fracasan a la hora de impedir la presión de los ejércitos franquistas sobre el frente norte, que es liquidado definitivamente con la ocupación de Gijón

• Comienza el asedio republicano a Teruel

  • Las tropas sublevadas consiguen dividir en dos (Abril) el territorio republicano

La batalla del Ebro supone el último intento de cambiar el curso de la guerra por parte del ejército republicano. Su fracaso supone el comienzo del fin.

• Tropas republicanas toman la ciudad de Teruel

• Las tropas republicanas que ocupan Teruel son obligadas a retirarse

os sublevados llegan al Mediterráneo por Vinaroz y dividen en dos la zona republicana.

• 24 de Julio: comienza la batalla del Ebro, con el objetivo de distraer fuerzas del ataque nacionalista a Valencia y a la vez disminuir la presión sobre Cataluña. Subl

  • Se produce el derrumbamiento republicano.

El Golpe de Estado interno del coronel republicano Segismundo Casado, jefe del Ejército del Centro, precipita el final de la guerra


Evolución del bando republicano

Gobierno de José Giral (Julio-Septiembre de 1936). El vacío de poder

La España republicana respondía a la siguiente composición desde el punto de vista político:

Partidos republicanos y de izquierdas (Izquierda Republicana, partidos liberales…)

Organizaciones obreras


UGT, CNT, FAI, PSOE, PCE, POUM…

Nacionalistas:


catalanes y vascos, que anteponen sus aspiraciones nacionalistas a su tradicional conservadurismo.

Desde el punto de vista social, jornaleros, trabajadores, intelectuales, pequeña burguésía
Fueron su principal apoyo.

Vacío de poder inicial al estallar la guerra

Los partidos y sindicatos obreros, que no se sentían representados por el gobierno, forman comités y tomaron decisiones por su cuenta:

Asumieron el poder político, funciones judiciales y de política.

Los partidos de derechas fueron suprimidos.

El gobierno de Largo Caballero (Septiembre de 1936-Mayo de 1937). La reconstrucción del estado

El estado republicano comienza a reconstruirse bajo la presidencia del socialista Largo Caballero:

Se forma gobierno con participación anarquistas (Federica Montseny, 1ª mujer ministra)

Se impuso a los comités e integró las milicias en el Ejército Republicano.

Existían dos gobiernos autonómicos:
La Generalitat catalana (Companys –Esquerra Republicana-) y gobierno de Euskadi (José Aguirre –PNV-).

Ahora bien, este gobierno carecíó de unidad política:

  • Los anarquistas pensaban que vencer la guerra y completar la revolución económico social debían ser procesos paralelos.
    Impulsan la colectivización de tierras en Cataluña, Aragón y Valencia. Las comunidades locales se repartían los beneficios y excedentes según el trabajo realizado y sus necesidades. Se igualaron los sueldos y en algunos casos se llegó a suprimir moneda. También se socializaron las fábricas.

  • Socialistas y comunistas, por el contrario, consideraban prioritario vencer en la guerra y aplazar para el futuro la liquidación del sistema capitalista. Largo Caballero intentó posponer las experiencias revolucionarios y frenar la colectivización, reforzando la disciplina militar.

Las rivalidades fueron tan graves que anarquistas y militantes del POUM llegaron a enfrentarse con los comunistas, por ejemplo en Barcelona en Mayo de 1937, lo que provocó la caída de Largo Caballero, y la formación de otro gobierno presidido por el socialista Juan Negrín.

Juan Negrín y el último gobierno de la República

Juan Negrín propuso un plan de trece puntos para negociar la paz a partir de la construcción de un sistema político democrático, sin represalias ni fusilamientos, e intentó infructuosamente la mediación de las potencias democráticas.

Pero, finalmente, un sector del bando republicano creyó imposible resistir. En Marzo de 1939, el coronel Segismundo Casado,se subleva contra el gobierno de Negrín para negociar con Franco, que sólo aceptaba la rendición. Las líneas republicanas se desplomaron y el final de la guerra se precipitó.

Política social y económica

El estallido de la Guerra Civil provocó en la zona republicana una profunda revolución social.
En los primeros momentos, los campesinos se apresuraron a ocupar las tierras de los propietarios sospechosos de simpatizar con los sublevados, y lo mismo ocurríó con las fábricas.

El nuevo régimen de propiedad varíó según las fuerzas políticas y sindicales dominantes en cada territorio.

La reforma agraria experimentó un enorme avance.
En general, los gobiernos republicanos durante la guerra tendieron a proteger la pequeña propiedad agrícola. Una imagen de esta situación son las célebres “píldoras del doctor Negrín” (lentejas), en alusión a uno de los pocos alimentos que se podía conseguir con facilidad


Evolución del bando sublevado

Composición política y social

Desde el punto de vista político, el bando sublevado estaba compuesto por:

  • Organizaciones políticomilitares


    Falange, Requetés carlistas…
  • Partidos de derechas:


    CEDA, Bloque Nacional…

Los sectores sociales que apoyaban a los sublevados fueron, básicamente, los perjudicados por las reformas emprendidas por la república

la Iglesia, que definíó la sublevación como “Cruzada Nacional”; la clase alta (grandes propietarios, alta burguésía sectores católicos y conservadores), medianos propietarios agrícolas…

Formación de un estado totalitario de corte fascista

El 24 de Julio se formó la Junta Nacional de Defensa, presidida por el general republicano Cabanellas, que coordinó la acción de las autoridades militares que asumieron todos los poderes del estado y de la vida municipal: proclamó el estado de guerra y suprimíó los sindicatos obreros, cuyos miembros fueron perseguidos.

El bando sublevado experimentó un rápido proceso de unificación político-militar:

  • el 1 de Octubre de 1936 Francisco Franco, comandante del ejército de África, es designado Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos.

  • Mediante el Decreto de Unificación de 19 de Abril de 1937 (texto 6), creó un partido único, Falange Española Tradicionalista y de las JONS, que unía en un mismo movimiento político a las dos fuerzas más dinámicas del nuevo régimen (tradicionalistas o carlistas y falangistas), que aportaron, sobre todo Falange, la simbología (yugo y flechas, Cara al Sol, boina roja y camisa azul, saludo romano…), y unos principios ideológicos (estado corporativo, autoritario y social) que poco a poco se fueron diluyendo con la puesta en práctica de una política económica tecnocrática (capitalismo de estado).

Como ya comentábamos, la evolución política del bando sublevado, en la línea del resto de fascismos europeos, suprimíó cualquier conato de pluralismo interno, pero a cambio mostró una unidad y coherencias internas de las que carecíó la España republicana y que fueron decisivas para alcanzar la victoria.


Política económica y social

El objetivo fundamental de las autoridades emanadas del Golpe de Estado del 18 de Julio fue suspender y revertir las reformas (educativa, religiosa, territorial, agraria…) llevadas a cabo durante la II República.
Nada más empezar la guerra, en Agosto de 1936, se aprobó un decreto que suspendía la reforma agraria, y en 1938 de creó el Servicio para la Reforma Económica y Social de la Tierra, que se dedicó a devolver las tierras expropiadas a sus antiguos propietarios.

También en 1938 se promulgó el Fuero del Trabajo, que introducía en España un modelo sindical corporativo basado en la Carta del Lavoro de Mussolini. Los sindicatos verticales, controlados por el gobierno y los patronos, sustituyeron a los sindicatos de clase.



Consecuencias de la guerra

Fueron terribles. Podemos dividirlas en:

  • Demográficas



    La Guerra Civil afectó a todos los planos de la vida de los españoles. Pero sin duda las consecuencias más terribles son las que se refieren al número de muertos, heridos, exiliados, etc. Últimos estudios, como lo de Julián Casanova (Morir, matar, sobrevivir. La violencia en la dictadura de Franco), Santos Juliá (Víctimas de la Guerra Civil) y Paúl Preston (El holocausto español) sugieren que la naturaleza de la represión fue distinta en ambos bandos:
  • La represión en el bando republicano fue espontánea, no planificada por el gobierno (texto 7) y, sobre todo, en los primeros meses de la guerra.

  • La represión en el bando sublevado, por el contrario, fue programada por las nuevas autoridades (texto 1)
    y se prolongó durante la postguerra (texto 8).

Las cifras aproximadas son las siguientes:

  • Total: en la guerra murieron aproximadamente unas 500.000 personas.

  • Los muertos por la represión en el bando republicano (“terror rojo”)
    fueron unos 60.000.

  • Los muertos la represión en el bando sublevado (“terror azul”)
    fueron unos 100.000.

  • Durante la postguerra fueron fusilados en las cárceles franquistas unas 60.000 personas.

  • Coincidiendo con el final de la guerra, salieron de España en torno a 500.000 exiliados, entre ellos los célebres “niños de la guerra” que fueron acogidos por la URSS.

Una célebre novela de J.M. Gironella se tituló Un millón de muertos, cifra que casi se alcanzaría sumando niños por nacer, exiliados, mutilados…

  • Económicas:


    se produjo una enorme destrucción de las estructuras productivas, más en la agricultura que en la industria:
  • 500.000 viviendas fueron destruidas

  • Disminuyó un 25% el PNB


  • El gobierno introdujo una política de racionamiento de productos básicos (harina, aceite, leche…,) que eran intervenidos por las autoridades de abastos y posteriormente distribuidos entre la población a precios tasados mediante cartillas y cupones. Las cantidades asignadas por persona eran muy escasas, de modo que por toda España cundíó el hambre.
    A su vez, el racionamiento provocó el florecimiento del comercio ilegal de esos mismo productos, denominado estraperlo.

Hasta 1954 no se recuperó la renta per cápita de preguerra, según García de Cortázar (Breve historia de España).

  • Políticas: se sustituyó el estado democrático republicano por una dictadura encabezada por Francisco Franco como Jefe del Estado, Generalísimo de los ejércitos y jefe nacional de FET y de las JONS (único partido legal). Los partidos y sindicatos fueron prohibidos y sus afiliados víctimas de una implacable represión.

  • Culturales:


    La educación (texto 2) y la cultura sufrieron un grave retroceso:
  • Se sustituyó la educación laica y democrática por el nacionalcatolicismo, que convertía los dogmas católicos en principios inspiradores de toda acción pedagógica.

  • Los maestros republicanos fueron depurados, es decir, apartados de la profesión, represaliados o marginados.

  • La censura, impuesta mediante la Ley de Prensa de 1938, prohibíó cualquier opinión contraria al nuevo régimen o a la doctrina católica, y aisló a España de influencias exteriores.

  • Muchos intelectuales que habían integrado la Edad de Plata de la cultura española fueron asesinados durante la guerra, como Lorca (republicano) o Muñoz Seca (derechas), murieron en las cárceles (Miguel Hernández) o se exiliaron (Machado, Cernuda, Alberti, Sénder…).

  • La mujer perdíó los derechos ciudadanos y el protagonismo que habían alcanzado durante la República, reduciendo su actividad a las que se consideraban tareas típicamente femeninas.

El balance no puede ser más desolador.
Tras tres años de guerra, España era un país moralmente desgarrado, materialmente destruido políticamente sometido y, tras la derrota de Italia y Alemania en la II Guerra Mundial, internacionalmente aislado.

Movimientos de contestación dentro del régimen

Cabe recordar, por otra parte, que dentro del régimen existían diversas “familias” (católicos, monárquicos, tradicionalistas, falangistas…) no siempre bien avenidas.
Al respecto, cabe destacar cómo: Hubo un sector de Falange que no aceptó ni la unificación con los carlistas (Decreto de Unificación) ni la “traición” de Franco a los principios fundacionales dado que, a juicio de estos falangistas, el dictador había olvidado muy pronto el carácter revolucionario de la organización política fundada por José Antonio.
Quizá la figura más representativa de esta postura fue el poeta Dionisio Ridruejo, uno de los compositores del Cara al Sol, que años después renegó de su pasado falangista y derivó hacia posiciones socialdemócratas. En la Guerra participaron muchos generales monárquicos (Varela, Kindelán, Orgaz…).
 Aunque la Iglesia y el régimen llegaron a una identificación prácticamente total, en esta primera época se produjo excepcionalmente algún gesto contestatario por parte de quienes censuraban el abuso de los símbolos religiosos por parte del Caudillo.


En esa época, desde 1938 a 1942 la figura más relevante es Ramón Serrano Suñer, ministro de Gobernación en el primer gobierno de Franco (Febrero de 1938)
.
A esta primera etapa de hegemonía falangista, comprendida entre 1939 y 1945, se le conoce como “etapa azul”.

Posteriormente, la imposibilidad de sostener el aislamiento político y económico de los años 40, llevó al poder en la década siguiente a un nuevo equipo de políticos vinculados al Opus Dei denominados “tecnócratas”.

Así, por ejemplo, en 1938 se aprobó el Fuero del Trabajo, que introduce estado corporativo de inspiración fascista, y más adelante se aprueban las denominadas Leyes Fundamentales:

La Ley de Cortes (1942), que pretendía dar cierto carácter representativo al régimen, aunque los procuradores eran miembros natos o por designación.

El Fuero de los Españoles (1945, texto 3), que contemplaba ciertos derechos y libertades más bien ficticios, ya que estaba prohibida cualquier expresión de oposición al régimen o contraria la doctrina de la Iglesia Católica

La Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado (1947, texto 6), que definía a España como un reino del que Franco quedaba como jefe del estado vitalicio. Hasta 1969 no eligió a Juan Carlos de Borbón, nieto de Alfonso XIII, como sucesor a la Jefatura del Estado.

La Ley de Principios del Movimiento Nacional (1958, texto 7), que establecía los principios rectores del régimen: unidad de España (“España es una unidad de destino en lo universal”), estado confesional, familia, municipio y sindicatos como cauces naturales de representación…
En el encabezamiento Franco afirmaba que sólo respondía “ante Dios y ante la historia”.

Como corolario al conjunto de las leyes anteriores, y en una etapa en la que el régimen había empezado a abrir al exterior su economía y sus instituciones, en 1966 se aprobó en referéndum, como ya dijimos, la Ley Orgánica del Estado (LOE)
, última de las Leyes Fundamentales del régimen

Viene marcada por el curso y el desenlace de la II Guerra Mundial:

En 1939 empieza la guerra y, en principio, España se declara neutral.

En Noviembre Franco y Hitler, acompañados de sus ministros de Asuntos Exteriores Serrano Suñer y Ribbentrop, se encuentran en Hendaya para negociar una eventual entrada de España en la guerra.
Ahora bien, España envió a Alemania la División Azul, unidad de voluntarios que luchó contra la URSS en el Frente Oriental. Últimamente se ha sabido que el gobierno británico sobornó a importantes personalidades del régimen para convencer a Franco de que España no entrase directamente en la guerra.Un encuentro similar fue el que mantuvo Franco con Mussolini en Bordighera (Italia), en Febrero de 1941, si bien esta entrevista tuvo menos trascendencia por el menos interés del Duce en la entrada de España en la guerra.

Pero ello no evitó que, tras la guerra, el régimen de Franco fuese condenado por la ONU (texto 5) por su vinculación con Hitler y Mussolini. Los gobiernos ordenaron retirar sus embajadores, con la excepción de Argentina (gobernada por Perón), Irlanda, Suiza, Portugal y el Vaticano, y España quedó al margen del Plan Marshall con el que Europa iba a empezar a reconstruirse.

Finalmente, en el contexto de la Guerra Fría, España comienza a ser considerado como un país útil en la confrontación global con el bloque soviético.
En 1953 Franco firma los acuerdos bilaterales con EEUU (1953), por los que España recibe ayuda económica y alimentos a cambio de la instalación de bases estadounidenses en suelo español (Morón, Torrejón, Zaragoza, Rota…). En 1959 Eisenhower visita España, lo que significa que a Franco se le perdonaba definitivamente su relación con la Alemania nazi


Fiel a las doctrinas de corte fascista, el estado intervino decididamente en la economía.
Por ejemplo, se crea en 1941 RENFE, que absorbe las anteriores compañías de ferrocarril privadas y se nacionalizó la Telefónica.

La política autárquica intervencionista generó una amplia producción normativa (Reglamentación del comercio exterior, Ley de Fomento de la Industria Nacional (1939), de Ordenación y defensa de la Industria (1941)…) que fijó una política industrial dirigida a la sustitución de importaciones y al estímulo de las producciones estratégicas, la limitación de capitales extranjeros y la protección de las empresas existentes.
Por otro lado, se creó el Instituto Nacional de Industria (INI) para fomentarla industria, pero acumuló enormes pérdidas. Centró su atención en sectores como el naval, siderúrgico, transportes.
Surgieron empresas como Iberia, ENSIDESA o SEAT.


Quizá el hito más conocido de esta política agraria fue el desarrollo del Plan Badajoz, ambicioso programa de inversiones cuyo objetivo era mejorar todo el proceso productivo agrario (electrificación, regadíos, concentración de parcelas, infraestructuras…) de esa provincia. La concentración parcelaria tuvo efectos positivos en la rentabilidad agraria, si bien se llevó a cabo demasiado lentamente y produjo efectos medioambientales negativos por la destrucción de los paisajes agrarios tradicionales.

A manera de balance: una sociedad empobrecida y atrasada

Hubo mucha hambre, pese a los comedores de caridad del Auxilio Social.

El racionamiento duró ¡hasta 1952!
Solo en 1954 se recuperó la renta per cápita de preguerra.

  • Como ya comentábamos, la inflación en los años 40 se multiplicó por diez y alcanzó los niveles más altos de toda la historia de España, lo que agravó la carestía de productos de primera necesidad.

  • A lo largo de esa misma década fueron frecuentes las sequías, como la de 1944-45, que mermó la cosecha de cereales y la redujo a la mitad de lo previsto para cubrir las necesidades básicas.

  • Los acuerdos con EEUU facilitaron la llegada a España de ciertos excedentes alimentarios (algodón, aceite de soja, leche…) a partir de 1953, pero resultaron insuficientes para resolver los problemas estructurales de la economía española.

Todo ello dio lugar a una sociedad empobrecida, predominantemente rural, poco formada y muy conservadora, que no se había incorporado a los procesos de modernización (reducción de la natalidad y la mortalidad, aumento del nivel de renta, acceso de la mujer al trabajo, mejora del nivel educativo…) que se estaban experimentando en el resto de Europa.

Para intentar solucionar las carencias estructurales de la economía española y, a la vez, integrarla en los circuitos económicos internacionales, Alberto Ullastres, ministro de Comercio, y Mariano Navarro Rubio, ministro de Hacienda, ambos tecnócratas del Opus Dei diseñaron el plan de estabilización.



La represión de los primeros años

La oposición, durante los primeros años, fue víctima de una terrible represión.

Según datos de Paúl Preston (El holocausto español), Santos Juliá y Julián Casanova (ver esquema consecuencias Guerra Civil), hubo más de 60.000 fusilamientos.

Las cárceles de llenaron de presos políticos, todos los funcionarios fueron depurados y las actividades políticas o sindicales clandestinas fueron reprimidas dura y exhaustivamente.
Unos 500.000 españoles salieron como exiliados hacia Francia, Argelia, México, etc., mientras que muchos otros se ocultaban en el denominado “exilio interior”.

El caso más extremo fue el de los “topos”, personas escondidas en los lugares más inverosímiles (muchas veces tras falsos tabiques) que no vieron la luz hasta la amnistía de 1969.Los instrumentos legales de la represión fueron la Ley de Responsabilidades Políticas (1939, texto 1), que consideró criminales a todos aquellos que habían militado en organizaciones republicanas u obreras o las habían apoyado de alguna manera, la Causa General (1940) o gran proceso de investigación judicial que se abríó contra todos los republicanos y que duró hasta los años 60, la Ley para la Represión de la Masonería y el comunismo (1940, texto 2), la Ley de Seguridad del Estado (1941), la Ley para la Represión del bandidaje y el Terrorismo (1947)…
El maquis(movimiento guerrillero antifranquista)

Aunque no en exclusiva, la oposición estuvo encabezada por el PCE, que organizó la resistencia del maquis:
Perseguía prolongar el conflicto a la espera de que, acabada la II Guerra Mundial, las tropas aliadas entrasen en la península para derrocar a Franco.

Pese al éxito inicial, la operación terminó fracasando al no provocar el levantamiento popular contra el régimen que esperaban los guerrilleros. En 1948 el PCE renunció a las acciones armadas.

La oposición monárquica

Durante la guerra, don Juan, heredero de Alfonso XIII, se ofrece a luchar junto a Franco, adhiriéndose a los principios del nuevo régimen.
Posteriormente, don Juan evoluciona, y coincidiendo con el triunfo de los aliados en la II Guerra Mundial, firma el Manifiesto de Laussana (1945, texto 4

, en el que: Rechaza los regíMenes totalitarios.

Primeras huelgas

El derecho a huelga estaba prohibido, pero la difícil situación económica y el inmovilismo del régimen provocan movimientos huelguísticos.
Algunos ejemplos son: La huelga obrera de Bilbao (1947).
Las huelgas estudiantiles de 1956, que mostraron la insuficiencia del SEU (sindicato único de estudiantes) como instrumento de canalización de las inquietudes de los estudiantes y provocaron la dimisión del ministro de Educación, Joaquín Ruiz Jiménez, que se había distinguido por su carácter aperturista.
A partir de entonces, los enfrentamientos entre la universidad y el régimen fueron constantes, sin que la durísima represión empleada fuese suficiente para sofocar las ansias de libertad de estudiantes y profesores.


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