Apuntes para todos los estudiantes y cursos

La monarquía en el Siglo XVI

Siglo XVI. 8.1. El Imperio de Carlos V: Conflictos internos. Comunidades y Germánías


 Con la muerte de los Reyes Católicos se abre en 1516 un período nuevo en la historia de España: por primera vez las dos coronas de Castilla y Aragón(con todos sus territorios americanos, africanos y europeos) están reunidas en la misma persona, Carlos V. Pero este rey, nacido y criado en de Flandes llega a España con una actitud extranjerizante, viéndola como un territorio más al que no apreciaba ya que valoraba mucho más sus territorios flamencos y dinásticos. Había sido educado en dos valores básicos: una monarquía universal y un poder religioso: el del Papa único en Europa. La muerte temprana de sus abuelos y padre y la incapacitación de su madre le convirtieron en el rey más poderoso de Europa.

Problemas internos

Las Comunidades castellanas (Toledo, Segovia, Salamanca, Ávila…) se alzaron ante la política del rey y la importancia que daba a su política exterior frente al poco caso que hacía  las cuestiones internas. Se genera así un malestar que desembocará en la rebelión. En  las Comunidades, hay un intento de resistencia por parte de las ciudades contra el  poder centralizador del emperador, una revuelta contra el mal gobierno extranjero (contra la presencia de extranjeros en los puestos clave del reino) e incluso una revolución social. La rebelión comunera se inició en 1520 coincidiendo con la marcha del rey para ser elegido emperador. Los comuneros, reunidos en Juntas agrupadas en la Junta Santa intentaron recabar la ayuda de la reina Juana hecho que no consiguieron. También les apoyó parte de la nobleza que enseguida los abandonó.
Los comuneros fueron derrotados en Villalar en 1521. Sus cabecillas (Padilla, Bravo y Maldonado fueron ejecutados).
La represión fue tan fuerte que nunca más hubo una rebelión política  en Castilla. Casi simultáneamente, en 1520,  se produjo en la regíón levantina, Valencia y Baleares el alzamiento de las Germánías (comunidades valencianas) y de los forans mallorquines exigiendo reformas de orden económico y social.  Fue un movimiento antiseñorial  de los burgueses en las ciudades y de los campesinos en zonas rurales. La revuelta estuvo dirigida  sobre todo hacia los señores feudales y sus siervos mudéjares. Las exigencias de estos colectivos eran la abolición de la jurisdicción señorial y de los impuestos feudales. La rebelión terminó con el dominio de las tropas reales y el duro castigo de las ciudades.Éstas revueltas tuvieron varias consecuencias. Una de ellas fue el apoyo conseguido por los nobles en la monarquía, convirtiéndose en aliados firmes del rey. Otra fue la alternativa de conversión o expulsión de los mudéjares de la corona de Aragón. La mayoría se convirtió en moriscos o conversos.

8.2. La monarquía hispánica de Felipe I. La unidad Ibérica


Felipe II fue el rey con más territorios y poder del s. XVI. Poseyó todos los dominios  de su padre menos los dinásticos austriacos a los que añadió Portugal . A diferencia del emperador se sintió un rey hispánico y gobernó siempre desde Madrid. Lamonarquía hispánica  de Felipe II (1556-1598) tuvo dos grandes objetivos: la defensa de la hegemonía dinástica en Europa y la defensa del catolicismo. Su política interior se basó en la intolerancia religiosa (autos de fe contra  los protestantes de Valladolid y Sevilla, prohibición de libros religiosos extranjeros,  etc.). Sofocó   la Rebelión de los moriscos de las Alpujarras (1568-1571).Reforzó  su poder frente a los fueros del reino de Aragón  al mandar ejecutar al  Justicia Mayor que protegíó a su  ex secretario Antonio Pérez .Para la monarquía hispana Los problemas exteriores fueron continuos, Con  Franciaa quien vencíó en  San Quintín (1557)por disputas de territorios italianos; con los turcos, hasta el triunfo de Lepanto (1571); con Inglaterra que apoyaba a los holandeses y a los corsarios y que destrozó la flota hispana  en la derrota de la Armada Invencible (1588) y con  Flandes donde ni el duque de Alba ni D. Juan de Austria pudieron evitar el alejamiento y rebelión de las zonas protestantes del NorteEl hecho más significativo del reinado fue la anexión de Portugal. En 1578, el rey Sebastián de Portugal murió sin descendencia. Era el momento para el viejo sueño de los Reyes Católicos: unir toda la Península bajo la misma corona. Felipe II consiguió que las Cortes portuguesas le reconocieran sus derechos (Cortes de Tomar, 1581), pero hizo falta la fuerza amenazadora del ejército que mandado por el duque de Alba   invadíó el país. Se creó el Consejo de Portugal y el rey prometíó respetar la autonomía de las colonias portuguesas, sus leyes, instituciones y moneda. Con la uníón, España tenía un nuevo poderío naval y el control del litoral atlántico americano y africano.

8.3. El modelo político de los Austrias


Los Austrias continuaron y desarrollaron la organización política heredada de los Reyes Católicos.La monarquía hispana era una monarquía plurinacional, formada por reinos muy dispersos con alto grado de autonomía pero pronto se sintió  la primacía de Castilla el reino más rico y obediente hacia el monarca. La monarquía era la cúspide de todo el sistema, la institución que unía los diversos reinos. Carlos I y Felipe II gobernaron de manera personalista pero  a pesar de ello  se apoyaron  en un sistema polisinodial o de  Consejos .
Este sistema se mantuvo en también con los Austrias menores.

Instituciones:

Por encima de todos estaba el Consejo de Estado, creado por Carlos I. Lo presidía el rey  y lo completaban el presidente del Consejo Real de Castilla, el Inquisidor general y dos miembros del Consejo de Guerra, que era el segundo órgano consultivo. Se encargaba de la política exterior, la guerra, la paz y las grandes cuestiones de estado. El resto de los Consejos se especializaron, se dividieron en   temáticos ( Hacienda, Inquisición …) o territoriales (Castilla, Aragón, Indias, Portugal, Italia…). Estaban formados por letrados, nobles y alto clero.
Dentro de este sistema fueron adquiriendo gran importancia los secretarios de los Consejos, figuras puente entre estos y el monarca. Los virreyes suplían al monarca en su ausencia y le representaban en los reinos.  Las Cortes siguieron siendo territoriales pero su importancia disminuyó y las Audiencias mantuvieron las funciones judiciales. El ejército permanente mantuvo el poder del Imperio y  La intensa política exterior de la monarquía hispana así como la necesidad de buscar equilibrios en muchos frentes obligó a ésta a mantener embajadores permanentes en las principales capitales europeas.

8.4. Economía y sociedad en la España del Siglo XVI


El siglo XVI es una época de expansión económica.
En los reinos peninsulares Castilla afianzó su predominio gracias al aumento de su población y sobre todo al descubrimiento de América. La Corona de Aragón tardo en recuperarse de la grave crisis de la centuria anterior. Un fenómeno importante  en el Siglo XVI es la subida del precio de los productos que alarmó mucho al darse un cambio que aunque pequeño, afectó mucho al sistema. En la segunda mitad del Siglo XVI, Felipe II se afánó en reparar el terrible bache que sufría la Hacienda Pública. Los ingresos, provenientes sobre todo de la plata americana, eran ingentes, pero los gastos lo eran todavía más. Parte de la causa de aquel derroche se encontraba en la necesidad del recurso al crédito: las campañas militares no podían esperar al momento de la llegada de los galeones procedentes de América cuando finalmente la plata desembarcaba, iba a engrosar directamente las bolsas de los prestamistas que habían adelantado el dinero a elevados tipos de interés.
En 1575, el Estado español, dueño en ese momento, de medio mundo, hubo de declararse técnicamente en bancarrota, suspendiendo  pagos. La repercusión moral de aquella decisión fue inmensa en toda Europa. Los precios subían de forma incontenible y la industria española, con los precios más altos de toda Europa, no podía resistir la competencia y se venía abajo. Pese a las circunstancias favorables la monarquía hispana pronto desaprovechó la posición privilegiada que le daban su gran extensión territorial y el monopolio comercial americano.
El fracaso económico hispano es el  resultado de mantener una agricultura de bajísima productividad y muy limitada por los privilegios de la Mesta, de los gastos de las guerras continuas de Carlos I y Felipe II para mantener su hegemonía dinástica y defender al catolicismo, de la mentalidad conservadora y antiburguesa de la mayor parte de la población española que asociaban el comercio y los negocios a los judíos y del nulo interés de la monarquía y la nobleza por desarrollar una industria que produjese todo lo que necesitaban en el Nuevo Mundo.
La sociedad hispana mantuvo la estructura estamental (nobleza, clero,  estado llano) con algunos matices. Dentro de la nobleza destacó en su cúspide un grupo de élite constituida por Carlos I: los Grandes de España.
Tras ellos la nobleza de sangre, numerosa y pobre  y el patriciado urbano rico que soñaba emparentar con los nobles. Desaparecidos los judíos en las ciudades apenas quedó rastro de una burguésía artesana o de profesiones liberales. Los valores sociales de la nobleza: modelo patriarcal y defensa del honor fueron imitados por el conjunto de la sociedad. También en este siglo se generalizó el requisito de limpieza de sangre. Ser cristiano viejo generó una división de castas de muy graves consecuencias sociales y económicas.
La inmensa mayoría de la población eran los campesinos, en su mayor parte sin tierras y una muchedumbre de habitantes urbanos que vivían en la ciudad sirviendo o mendigando.

8.5. Cultura y mentalidades.  La Inquisición


En el Siglo XVI , especialmente  hasta 1530, la cultura estuvo regida por el Humanismo y el Renacimiento que penetraron en España gracias al mecenazgo real y nobiliario y a personalidades como el cardenal Cisneros, el filosofo Luis Vives o el gramático Nebrija. Se crearon universidades y ampliaron otras (Alcalá de Henares, Salamanca), se utilizó la imprenta como vehículo cultural y se dio  importancia a los estudios de tal manera que los segundones nobles estudiaban en Roma , en París…
La exploración del Nuevo Mundo propició el desarrollo de las ciencias y técnicas relacionadas con la geografía y la navegación.
La investigación del continente americano también abarcó los aspectos biológicos y antropológicos. Un ejemplo de ello es la labor del naturalista José de Acosta,  que realizó un estudio interdisciplinar. Su Historia natural y moral de las Indias fue seguida en toda Europa.
La cosmografía fue una de las disciplinas científicas que más auge cobró en el Renacimiento español. En 1500 Juan de la Cosa trazó el primer mapa de las costas americanas.
También la medicina se desarrolló a nivel europeo. La escuela de cirugía de Valencia y Miguel Servet son  buenos ejemplos.
El desarrollo de las matemáticas y las ciencias en la corte de El Escorial, la Escuela  económica de Salamanca completan un panorama prometedor que pronto se cortó. En humanidades los teólogos españoles  Suárez, Vitoria… Figuras universales literarias:   Garcilaso de la Vega, Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz  y Obras como el Lazarillo de Tormes. Artistas como El Greco, Berruguete, Juan de Juñí y la arquitectura plateresca y el monasterio de San Lorenzo de el Escorial son ejemplos del alto nivel cultural hispano de la primera mitad del Siglo XVI.
Sin embargo la cultura  estuvo siempre amenazada por tres hechos relevantes: el aislamiento cultural de España de Europa que comienza a manifestarse con las prohibiciones de Felipe II a estudiar en universidades extranjeras  y a importar libros; la mentalidad hispana que adoptó los valores (defensa del honor y rechazo del trabajo) de la élite nobiliaria  y la influencia de la Iglesia católica reflejada en la Inquisición. Este tribunal aparecido en tiempo de los Reyes Católicos (1478) contra los falsos conversos  se convirtió en el máximo dirigente del pensamiento español.

La llegada a España de Carlos

I fue vista por los conversos como una posibilidad de terminar con la Inquisición, o al menos de reducir su influencia. Sin embargo el nuevo monarca mantuvo intacto el sistema inquisitorial especialmente tras la aparición del luteranismo Durante el Siglo XVI
La Inquisición  se reveló un mecanismo eficaz para extinguir los escasos brotes protestantes que aparecieron en España. No solo los herejes religiosos, cualquiera, especialmente los científicos,  podía ser sospechoso de herejía para la Inquisición. Esa fue una de las causas del abandono de la ciencia.

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