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Etapas de la Guerra Civil en euskadi


Magdalena Álvarez y el director de la Policía y la Guardia Civil expresan su «total respaldo» a las compañías tras los últimos atentados
Altos cargos del Gobierno vasco recibieron a las firmas la pasada semana
La ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, recibíó ayer en Madrid a presidentes y altos directivos de las empresas vinculadas con la construcción de la ‘Y’ vasca, la infraestructura ferroviaria por la que circulará el tren de alta velocidad (TAV) entre las tres capitales y que formará parte en el futuro de la conexión París-Madrid-Lisboa. El Gobierno convocó a los empresarios para trasladarles de forma expresa y al más alto nivel su «máximo respaldo» tras la última escalada de coacciones y atentados perpetrados contra la maquinaria y las sedes de trabajo de las compañías en Euskadi, que ha disparado la inquietud entre las firmas.
La reuníón, convocada a iniciativa del Gobierno de Zapatero, congregó en Madrid a una veintena de altos representantes de las empresas más directamente implicadas en las obras, entre las que están buena parte de las firmas constructoras más potentes a nivel nacional y también vasco. Junto a la ministra, participaron en el encuentro, entre otros, el presidente de la sociedad administradora de las infraestructuras ferroviarias (Adif), Antonio González; el delegado del Gobierno en Euskadi, Mikel Cabieces; y el director general de la Policía y de la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez. Por parte de las adjudicatarias, acudieron ejecutivos del más alto escalafón. Entre otros, los presidentes de Acciona, José María Entrecanales, y de Sacyr, Luis del Rivero, además de altos directivos de una veintena de compañías con tramos de vías adjudicados.
La presencia del responsable del mando único de las Fuerzas de Seguridad del Estado da a entender que en la reuníón, además de evidenciarse el riguroso apoyo del Gobierno central a la infraestructura ferroviaria y a las empresas comprometidas con ella, también se abordó la cuestión de la seguridad y de la amenaza de ETA, aunque algunos de los participantes aclararon que no fue un asunto central de este «primer contacto», al que parece que seguirán otros similares. Con todo, es una cuestión que preocupa de forma profunda a las constructoras, que temen en primer lugar por la integridad de sus operarios y de sus instalaciones. Y que también están inquietas, en segundo término, por la consecuencia que la amenaza radical tiene ya en la factura económica de construcción de los tramos, la gran mayoría de ellos licitados y adjudicados con importantes rebajas sobre los precios iniciales meses antes de la última escalada de violencia y coacciones.
En este sentido, responsables de las compañías trasladaron ayer a la titular del ministerio el imparable incremento de los costes de construcción asociados a esta campaña de amedrentamiento. No sólo por los gastos estrictos en seguridad que genera este escenario, sino porque también ha encarecido, según algunas fuentes, el apartado de las subcontrataciones. Se trata de la misma idea que los empresarios expresaron la semana pasada en un encuentro con altos responsables de los departamentos de Interior y Transportes del Gobierno vasco, a los que reclamaron un mayor apoyo logístico para garantizar la seguridad de trabajadores y sedes laborales. Según ha trascendido, tanto el Ejecutivo vasco como el central se han ofrecido a difundir entre los empleados manuales de autoprotección.
Dudas sobre la autoría
Los empresarios no ocultaron ayer su inquietud en este capítulo. Los ataques de diversa gravedad contra la ‘Y’ vasca que han trascendido se cuentan ya por una docena desde el pasado mes de Enero. El Gobierno central no tiene dudas, como se encargó de aclarar el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, de que ETA está detrás al menos de los atentados con bombas perpetrados contra la maquinaria y la sede social de la empresa
Amenabar en Guipúzcoa. Una actitud que ha contrastado con la mantenida por el Ejecutivo de Ibarretxe, que ha tratado durante semanas de eludir la vinculación de los ataques con el TAV, una postura matizada hace pocos días por el consejero de Interior, Javier Balza, que consideró «de ingenuos» negar los planes de la banda contra la infraestructura ferroviaria.
Escuchada la postura y la preocupación de los líderes empresariales, la ministra Álvarez trasladó ayer tres mensajes claros a los representantes de las compañías. El primero, un total y cerrado respaldo del Ejecutivo a las empresas y al conjunto de sus trabajadores, que han sido los primeros en sufrir la escalada de amenazas, coacciones y ataques organizada desde los grupos radicales contrarios a la infraestructura.
En segundo lugar, la representante del Gobierno exprésó con claridad a los empresarios que el AVE vasco es una apuesta preferente del Ejecutivo y que se trata de una infraestructura «fundamental» para el progreso y la calidad de vida de Euskadi y España, dado que completará el diseño del ramal Norte de la alta velocidad -que ya ha llegado a Valladolid- y que abrirá una puerta hacia Europa. Insistíó en que la ‘Y’ vasca se hará, al igual que lo aseguró sin margen a la duda durante su visita a las obras iniciadas en Luko (Álava) el pasado Diciembre, cuando la ministra garantizó que la red ferroviaria vasca es un proyecto «irreversible».
Y en tercer lugar, la titular de Fomento enfatizó que, si bien el Estado corre con el 100% de los gastos de ejecución del TAV, la gestión de todo lo relacionado con la obra se efectúa en estrecha colaboración con el Gobierno vasco.

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