Apuntes para todos los estudiantes y cursos

Contexto histórico-cultural y filosófico de Platón

  1. Contexto histórico-cultural y filosófico de Platón

El pensamiento de Platón se enmarca dentro de un siglo muy convulso en Grecia, pero también de un gran esplendor económico, político y cultural, especialmente en Atenas, su ciudad natal. El siglo V a. C. comenzó con el enfrentamiento entre los griegos y los persas, que se resolvió a favor de los griegos y que supuso la hegemonía política y militar de Atenas en todo el Mediterráneo oriental.

En la época de Pericles, a mediados del siglo V a. C., Atenas se convirtió también en el foco cultural del mundo griego. En este siglo, representaron sus obras los poetas trágicos, Esquilo, Sófocles y Eurípides; los autores de comedias, como Aristófanes; se levantó y embelleció la Acrópolis, en la que destaca el Partenón, decorado por Fidias; y la escultura diseñó el canon del ser humano, con Policleto y Praxíteles. En este ambiente cultural se educó Platón.

Pero el predominio de Atenas fue breve, pues en la guerra del Peloponeso (431-404 a. C.) se enfrentó con Esparta y perdió. Con esta derrota, Atenas tuvo que entregar su flota a Esparta, sus murallas fueron destruidas y se le impuso la dictadura de los Treinta Tiranos, a la que sucedió una democracia, pero corrupta, que condenó a muerte a Sócrates, maestro de Platón. Estas razones lo llevaron a no simpatizar con el régimen democrático.

La filosofía griega comenzó por la preocupación de los primeros filósofos por encontrar el origen del universo. El universo no es caótico, sino que responde a un orden; es un cosmos. Precisamente lo que buscan los físicos presocráticos es el principio que organiza la realidad. Así pues, la filosofía surgió como una investigación sobre la materia originaria de la que se compone todo lo que existe y sobre el principio ordenador de lo real.

Pero a mediados del siglo V a. C., cambiaron los intereses de los pensadores griegos, que abandonaron el estudio de la naturaleza a favor de una mayor profundización en las cuestiones morales y políticas. La principal razón de este cambio de orientación, que ocurrió justamente en Atenas, fue la implantación de la democracia. Estas circunstancias requerían otra educación diferente de la tradicional. Lo importante ahora es la preparación para la vida pública, que exige un conocimiento variado en el ejercicio de la palabra, el análisis y la crítica. Los sofistas satisfacían estas necesidades. Su enseñanza se basaba en el dominio del lenguaje para convencer a los ciudadanos que votaban en la Asamblea y conseguir, de este modo, influencia política. El lenguaje, y el saber en general, se concebían, por tanto, como arma política. Los sofistas no buscaban un conocimiento verdadero, sino convencer a su auditorio. Esta actitud supone el triunfo del escepticismo y del relativismo.

La República es una obra de madurez y la más importante de la producción filosófica de Platón. La justicia ocupa el centro de su reflexión en este texto. Tras buscar una definición de la justicia en los primeros libros, Platón trata de establecer, en los siguientes, cómo es posible constituir un Estado en el que reine la justicia. Y solo es posible un Estado justo si gobiernan los filósofos, es decir, aquellos que han llegado a conocer la idea de bien. A continuación, Platón describe las cualidades que han de adornar a un filósofo, y señala el camino que se ha de seguir para que las desarrolle por medio de la educación. Estos son los temas que se recogen en los libros VI y VII, de los que se han extraído el fragmento que comentamos.

Por tanto, la educación de los filósofos es el tema central que vamos a tratar en nuestro comentario, aunque en los fragmentos seleccionados se puede resumir prácticamente todo el pensamiento de Platón, tanto el problema del conocimiento como el de la realidad, según la naturaleza humana y su educación.

Cuando abordemos el análisis del texto, nos vamos a encontrar, en primer lugar, con la comparación del bien con el sol (La alegoría del sol): el bien representa en el mundo de las ideas la misma función que el sol en el mundo sensible. Igual que en el mundo sensible el sol permite ver las cosas y es el responsable de su existencia, pues hace posible su crecimiento y nutrición, la idea de bien permite conocer mediante la razón las ideas, que son la auténtica realidad.

Tras esta comparación, Platón presenta una imagen geométrica que nos permite entender la jerarquía de los modos de ser y de los grados de conocer y la relación entre ellos. En su famoso símil de la línea, Platón traza la división entre la opinión, conocimiento cambiante e inseguro, y la ciencia, que proporciona un conocimiento absoluto y verdadero, pues nos descubre las ideas y, en último término, alcanza hasta la idea de bien. Esta distinción entre opinión y ciencia en el conocimiento se corresponde con la separación de la realidad en dos ámbitos: el mundo de las ideas y el mundo sensible. La opinión es cambiante porque trata de las cosas sensibles, que también los son, mientras que la ciencia es verdadera porque se ocupa de ideas, que son eternas e inmutables.

Finalmente, ya en el libro VII, analizamos el “mito de la caverna”, en el que Platón describe el camino (dialéctica) que ha de seguir el prisionero, que representa al hombre ocupado en el mundo sensible, hasta contemplar la luz del sol, la idea de bien (el mundo inteligible). En este proceso consiste la educación.

Una vez que el hombre conoce el bien, el prisionero, ya convertido en filósofo, vuelve a la caverna para liberar a sus compañeros de cautiverio. Es, por tanto, un deber del sabio –y si no quiere, se le debe obligar- gobernar sobre los hombres.

[(A partir de aquí, las ideas propuestas se pueden utilizar como contexto filosófico o como una de las posibilidades de relación con otros pensadores; aunque más abajo aparecerán otras posibilidades).

En la filosofía de Platón, y en particular en los textos que vamos a comentar, se observa la influencia de los filósofos presocráticos y, fundamentalmente, de los sofistas. De entre los presocráticos, Parménides distinguió entre el ser y el no-ser, y entre la vía de la verdad y la de la opinión. Su tesis fundamental es que el ser es y el no-ser no es. Luego, solo existe el ser, que es inmutable, eterno, inmaterial y solo se lo puede conocer mediante la razón; en definitiva, que las ideas de Platón reproducen las características del ser de Parménides. El mundo que nos muestran los sentidos no es. El mundo en continuo devenir, cambiante, tal como lo describe Heráclito, podemos compararlo con el mundo sensible.

Ahora bien, en el ámbito político, que predomina en los textos seleccionados, Platón polemiza con los sofistas. Para él, estos eran meros charlatanes y demagogos que pretendían enseñar un saber que desconocían. La educación que proporcionaban solo persigue el acceso al poder a toda costa. Su ignorancia unida a su ambición conduciría al desastre al Estado. En cambio, en la ciudad gobernada por el filósofo platónico reina la justicia, porque el filósofo conoce lo que es el bien, la verdad, y persigue el bien común de los ciudadanos.

La repercusión del pensamiento de Platón en toda la filosofía occidental ha sido enorme, desde su confluencia con el cristianismo en la obra de San Agustín, que identifica la idea de bien con Dios, hasta el rechazo frontal de Nietzsche de ambas interpretaciones de la realidad (el platonismo y el cristianismo), que él considera inseparables, porque se han constituido rechazando el valor de la vida.

En el ámbito de la política, La República es un modelo para todas las utopíasque la han sucedido. Aunque quizá merece la pena destacar la crítica radical de Popper, que considera la utopía platónica, como la representación ideal de un Estado totalitario: 1) la división estricta de clases sociales, 2) la identificación del destino del Estado con la clase gobernante, 3) esta tiene el monopolio de los valores, del derecho y de la educación, y 4) el Estado debe ser autosuficiente.

La justicia tal como la entiende Platón, como “lo que interesa al Estado perfecto”, esto es “impedir todo cambio mediante la rígida división de clases y los privilegios de la clase superior”, que se traduce en un Estado en el que el gobernante gobierna, el trabajador trabaja y el esclavo obedece; esto, según Popper, es la exigencia de un gobierno de tipo totalitario.

Así la teoría política de Platón es una tentativa para frenar las tendencias igualitarias, individualistas, e implantar la teoría moral totalitaria con la justificación del mantenimiento de la estabilidad del Estado.

Frente al utopismo político platónico, que sucumbe al totalitarismo y elimina la libertad individual a favor de la justicia (de la estabilidad), Popper defiende la sociedad abierta, la sociedad democrática, cuyo valor fundamental es la libertad.] ]

1Principio. Para los primeros presocráticos, el primer principio de todas las cosas era, a un tiempo, la sustancia material de la que se componían y el origen y el orden de su movimiento, de su nacimiento y de su capacidad de transformación. Posteriormente, se fueron disociando los elementos que constituyen el sustrato material del principio ordenador del universo. Este proceso culminó en la teoría platónica de las ideas, que son las entidades inmateriales a partir de las que se crea el mundo material, copia imperfecta del mundo ideal.

2Relativismo. La preocupación de los sofistas no es la búsqueda de la verdad, sino el control del poder político mediante la retórica, mediante el dominio del lenguaje. Entienden que el saber es convencional, es decir, establecido por los hombres, y, por ello, susceptible de cambiar. Por tanto, como dijo Protágoras, el más importante de los sofistas, el hombre es la medida de todas las cosas. Luego, si no hay un saber absoluto, el hombre establece qué es la verdad, y en el ámbito que principalmente preocupa a los sofistas, el político, promulga las leyes de acuerdo con su conveniencia.

3Educación. Es el proceso por el que el hombre llega al conocimiento de la idea de bien. Este es un camino largo y arduo, en el que el hombre recorre la senda que lleva desde el mundo de lo sensible hasta las ideas (en el “mito de la caverna”, que comentamos en el texto, se representa por la salida del prisionero de la caverna a la luz del sol). Es un elemento decisivo en el pensamiento platónico, pues no solo se logra la culminación del conocimiento, sino que es el fundamento del buen gobierno de la ciudad: solo si los gobernantes conocen el bien puede reinar la justicia en el Estado.

4Utopías. Las utopías son sociedades perfectas en las que se superan las injusticias que existen en las sociedades reales. Se presentan como modelos ideales de lo que debería ser la sociedad y se denuncian los males presentes con el objetivo de perfeccionar la sociedad. La República es la utopía en la que Platón diseña un Estado cuyo objetivo es la instauración de la justicia, la cual solo se puede conseguir si gobiernan los que conocen el bien, los filósofos.

5Sociedad abierta. Es el concepto utilizado por Popper para referirse a la sociedad democrática en tanto que enfrentada con toda forma de totalitarismo. Así pues, podemos decir que Popper rechaza el dogmatismo característico de las sociedades cerradas (propuestas en muchas utopías, por ejemplo, la platónica), pues la justicia no es una realidad inmutable, sino una búsqueda sin fin. La sociedad abierta es justa y preferible a las sociedades cerradas o totalitarias. Su valor fundamental es la libertad.

No se permite realizar comentarios.